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Villarino de los Aires

Disfrutando del paisaje al límite de la provincia

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Villarino de los Aires, en el extremo noroeste de la provincia de Salamanca, destaca especialmente por la belleza natural de su entorno, en el corazón de las Arribes del Duero, y donde se juntan Salamanca, Zamora y Portugal. De hecho, a tres kilómetros del núcleo urbano, se encuentra el conocido paraje de Ambasaguas, donde se unen los ríos Duero y Tormes y que permite ver tres orillas, cada una de uno de estas tres demarcaciones. En esta zona podemos encontrar también los restos de dos molinos harineros y sus aceñas, además de una zona de merendero donde pasar el día disfrutando de este paraje.

Otro lugar donde también podemos encontrar un merendero donde pasar el día es en el Teso de San Cristóbal, un monte situado en las afueras del municipio donde se encuentra la ermita de San Cristóbal, que se construyó a mediados del siglo XX sobre unos arcos de ruinas de la Edad Media que hoy quedan ocultos bajo la nueva construcción. Además, en el Teso de San Cristóbal también se pueden encontrar restos prerromanos como tumbas o una piedra del sacrificio sobre la cual está situada otra piedra conocida como El Pendón y que es oscilante.

Pero volviendo al centro del municipio, a apenas 200 metros de la plaza Mayor, al final de la calle La Falla, encontramos el mirador de La Falla, que permite una visión de 180 grados sobre el entorno, permitiendo visualizar de frente Portugal, a la izquierda el poblado que Iberdrola tiene ubicado en el municipio donde tiene una gran central; y a la derecha Fermoselle, en Zamora. También en el centro de Villarino, merece una visita la iglesia de Santa María la Mayor, que mantiene restos del s. XV aunque en su mayor parte data del siglo XIX.

Junto a la plaza Mayor, en la calle Cumbre, se encuentra la oficina de Turismo. Allí, además de obtener toda la información turística del municipio y su entorno, se puede pedir la llave para visitar el horno tradicional situado en la calle Cerrado Lastras, que tiene dos siglos de historia y es conocido como el Horno de Inés la Cheriva. También se puede pedir allí la llave de otro molino, este situado en la carretera a Trabanca y conocido como Molino del Pasadero, por el nombre del regato junto al que se sitúa.

Otra de las opciones que ofrece la Oficina de Turismo es una visita guiada y gratuita por una bodega privada del s.  XVI situada en la calle Pozo Viña y que es testigo del pasado y presente vinícola de este pueblo, que se incluye dentro de la D. O. Arribes.

Dos rutas circulares de senderismo (la de Piconitos-Ambasaguas de 7 kilómetros y la de Vendemoro de 12 kilómetros) y la Ruta BTT entre Villarino y Pereña de la Ribera son otras buenas opciones para visitar este pueblo.