Monasterio de Santa María de Ripoll

Monasterio de Santa María de Ripoll

Información turística: 972704203

http://www.monestirderipoll.cat/

Con los ojos como platos, así nos quedamos frente al impresionante pórtico románico del monasterio de Santa María de Ripoll que recuerda a un Arco del Triunfo romano. Sus siete franjas horizontales se asemejan a páginas que nos van contando historias bíblicas y escenas cotidianas de hombres y animales, bajo la figura mayestática de un Cristo. Para comprenderlas aún mejor, existe una App que va descubriendo, paso a paso, sus rincones, y ayuda a conocer los detalles, cada una de sus historias y leyendas de este monasterio. En ella se cuenta que fue fundado en el año 880 por el conde Wifredo el Velloso, e impulsado por el abad Oliba durante el siglo XI. Este enclave alcanzó un enorme poder político, social y cultural en la época y los situó como punto de referencia en el proceso de formación de Cataluña, por lo que se dice que fue “la cuna de Cataluña”.

El templo ha sufrido diversas restauraciones, en especial la realizada tras el terremoto de 1428; y la de 1830, que redujo a tres las cinco naves originales. Hoy en día tan solo queda en pie la colosal basílica y el claustro, totalmente reconstruidos ambos en el año 1886, y el edificio que constituía la residencia del vicario. En el crucero y en los muros de la nave central se encuentran las tumbas de algunos de los condes de Besalú y Barcelona, como el propio fundador, Wifredo el Vellosos (Guifré el Pilós). Antes de salir contágiese de la atmósfera relajante del claustro, de estilo románico tardío, y observe como, al fondo, la montaña se levanta majestuosa enmarcada entre capiteles y ángeles.