Murallas de Sigüenza

El casco viejo, partiendo del castillo, fue creciendo a mediados del siglo XII en dirección hacia la naciente catedral, que después se transformó en el núcleo de la ciudad. Así pues, las murallas partieron del alcázar al que tenían como cabeza y se extendieron como dos brazos que se entrelazarían, quedando el recinto totalmente protegido.

De este a oeste nacieron dos calles, Travesañas, alta y baja, en muchas de cuyas casas se puede observar hoy la estructura judía. En esas murallas se levantaron torreones que consolidaban el circuito al tiempo que servían de vigilancia. De esa construcción quedan hoy en día algunos tramos de los lienzos; dos cubos o torreones, uno en la calle Valencia y otro junto a la puerta de Hierro y cinco puertas conocidas como: del Sol, del Toril, de Hierro, Portal Mayor y arquillo de San Juan o puerta de las Travesañas.  Estas dos últimas con una imagen de la virgen en el interior del arco. Además se pueden encontrar pasadizos que permitían conectarse con determinadas zonas situadas a extramuros.

Contacto

Sigüenza

Más monumentos en Sigüenza