A 100 km a la redonda: escapadas cerca de Madrid

Madrid, excursiones de ida y vuelta para conocernos mejor

¿Cuál es tu próxima escapada cerca de casa? Foto. Hugo Palotto
¿Cuál es tu próxima escapada cerca de casa? Foto. Hugo Palotto

Ocurre a veces que esos lugares que tienes tan cerca de donde vives, son a los que menos atención les prestas. Sueñas con hacer cientos y cientos de kilómetros, atravesarte el país entero de punta a punta o lanzarte a cruzar fronteras. Ahora, más que nunca, es momento de pararse a pensar en esos destinos que tienes más a mano, a los que llegas en apenas una hora y puedes gozar en un solo día. Algunos quizá los conozcas, no importa, redescúbrelos de nuevo, sin prisas. Otros, los más desconocidos, prometen nuevas aventuras. Coge el mapa y marca tu próximo destino, desde Guía, te ayudamos a elegirlo.

1. ¡Al agua patos!

Llega el calor y con él las ganas de darse un buen chapuzón. Y no, en Madrid no hay playa, pero sí  apetecibles rincones de agua dulce donde no echar en falta la costa: pozas, represas, arroyos, embalses, cascadas... lugares de gran belleza donde darte un buen baño o un simple remojón de pies.

Tres amigas hacen 'sup' en el pantano del Valle de Lozoya. Foto: Carlos Gómez.
Tres amigas hacen 'sup' en el pantano del Valle de Lozoya. Foto: Carlos Gómez.

En la Sierra de Guadarrama, por ejemplo, se encuentra el Valle de la Fuenfría, donde puedes lanzarte al agua rodeado de pinos silvestres. Un paraje natural que cada primavera muestra la fuerza y majestuosidad de sus cascadas. En el Valle de El Paular están Las Presillas de Rascafría, tres piscinas naturales situadas en el cauce del río Lozoya, donde realizar un pícnic durante los meses de verano con unas impresionantes vistas del Pico Peñalara. El valle de Buitrago de Lozoya presume además de tener una de las piscinas más grandes de toda la Comunidad de Madrid junto al embalse de Riosequillo, con una superficie de 4.500 metros cuadrados.

pantano de san juan
El pantano de San Juan tiene la única playa con bandera azul de Madrid. Foto: Hugo Palotto.

En Canencia, el arroyo del mismo nombre es un lugar idílico de aguas cristalinas, mientras la "playa de Madrid", como se le conoce al Pantano de San Juan, en San Martín de Valdeiglesias, ofrece 14 kilómetros de playa a tan solo 70 de la capital. Para los perretes también hay lugares que promenten un día plagado de chapuzones: en Brunete está el Campus Perruno, un inmenso parque de 9.000 metros cuadrados, totalmente vallado, donde pasar un estupendo día con la mascota. La estrella del lugar es la piscina, con unos 80-90 cm de profundidad con entrada tipo playa.

2. ¡Nos vamos de excursión!

La naturaleza de Madrid ofrece planazos para todo aquel que disfrute de un buen paseo al aire libre. Por ejemplo, la Ruta de los Miradores en Cerdedilla es una buena escapada para quienes quieran echarse al monte en busca de poesía; o la subida al mirador de la Peña del Cuervo, una bella caminata en la Sierra de Guadarrama que discurre por bosques autóctonos de sinuosas formas, vestigios glaciares y praderas alpinas.

El Mirador de Rosales, de postal. Foto: Hugo Palotto.

También aquí, en Guadarrama, puedes ponerte las botas y recorrer los mismos caminos que Ernest Hemingway utilizó como escenario para su novela Por quién doblan las campanas. O ir al pueblo de Buitrago de Lozoya, donde dar un agradable paseo tras las huellas de Picasso y del Marqués de Santillana. Y todo a una hora de Madrid.

Poner el radio de destinos a menos de 100 kilómetros te puede llevar también hasta la Sierra del Rincónuna maravillosa desconocida para muchos. Entre montañas de vistas prodigiosas, hayedos y robledales centenarios, lagunas y ríos –el Jarama– esta sierra esconde cinco pueblos que han sobrevivido a la marabunta de la capital, porque en un tiempo fueron "la sierra pobre" y abandonada. Hoy son la joya de la corona aún por descubrir por miles de gentes. Prádena del Rincón, Horcajuelo de la Sierra, Montejo, La Hiruela y Puebla de la Sierra están impecables, reconstruidos con mimo.

El Escorial. Debería ser pecado que un madrileño no visitara su Monasterio, considerada por muchos la "octava maravilla del mundo". Puedes seguir la pista a la literatura de escritores como Jan Morris, Edith Wharton, Cees Noteboom y Teofilo Gautier, quien dejó dicho a finales del siglo XIX, que "con las pirámides de Egipto, el mayor cúmulo de granito que existe sobre la tierra". También puedes visitar su majestuosa Biblioteca, la más hermosa de toda España y una de las más bellas del mundo; o sentarte en la Silla de Felipe II para vislumbrar el Monasterio como si fueras un auténtico rey. Unas vistas difíciles de olvidar.

La soledad en este lugar es un raro privilegio. Foto: Alfredo Cáliz.

Más escapadas cerca del centro, pero esta vez mandan los niños. Puedes marcarte un safari con animales en semilibertad desde el coche, en Aldea del Fresno; un paseo por los principales monumentos europeos sin salir de Torrejón de Ardoz, en el Parque Europa; o sacarte un billete en el tren de vapor de Arganda del Rey. 

3. Cruzando "fronteras"

Madrid tiene una situación privilegiada cuando pensamos en escapadas monumentales. A hora, hora y media de camino, nos plantamos en ciudades como Toledo, Ávila o Segovia. Perfectas para una escapada de un solo día o incluso un fin de semana. En la provincia de Segovia, por ejemplo, puedes hacer la Senda de las Pesquerías, una ruta creada por Carlos III que transcurre desde La Granja hasta el Puerto de Navacerrada siguiendo el curso del río Eresma, cruzando puentes, poza para el baño y bonitas praderas enmarcadas por los montes de Valsaín.

También puedes ir a pedalear en familia por las Lagunas de Cantalejo, entre pinares y mar de dunas; o hacer una ruta bajo tierra por la Cueva de los Enebralejos, una clase práctica de geología e historia resumida en 3.600 metros de galerías interconectadas entre sí en tres niveles distintos y un río que recorre la cueva.

El aire italiano de la Plaza de las Sirenas, en Segovia, fascina a los visitantes. Foto: Alfredo Cáliz.
El aire italiano de la Plaza de las Sirenas, en Segovia, fascina a los visitantes. Foto: Alfredo Cáliz.

Otra opción es subirse a la bicicleta y recorrer al norte de la provincia la Vía Verde del Eresma, siguiendo viejas líneas de tren, de bueyes, de templos tardorrománicos y hasta de Antonio Machado. O adentrarse caminando en la propia ciudad de Segovia, persiguiendo el rastro de la escritora Jan Morris, que describió la ciudad como "un magnífico clíper que navega sobre el paisaje". 

En Guadalajara, a tan solo 90 kilómetros de Madrid, Brihuega te traslada directamente a la Alcarria de Ernest Hemingway y Manuel Leguineche, entre campos morados de lavanda que muestran en el mes de julio sus mejores galas. En Toledo, al oeste de la pronvincia, las Barrancas de Castrejón y Calaña, conocidas también como Barrancas de Burujón, son de una belleza salvaje y escenario predilecto de spots y películas. Lejos de la árida y cobriza Arizona, tienen un aire a western.

Las Barrancas de Castrejón
Las Barrancas de Castrejón desde el mirador de los Enebros. Foto: Manuel Ruiz Toribio.

El Tajo acompaña este recorrido de naturaleza con huellas imborrables que los humanos dejaron a través de los años. Otra escapada a tiro de piedra es Talavera de la Reina, donde la cerámica sigue marcando tendencia. Un viaje de 124 kilómetros para hacer unas buenas compras o comer en un restaurante con 1 Sol Guía Repsol, como es 'Raíces'.

Porque un capricho gastronómico también se merece un viaje, bien sea a Cabañas de la Sagra, a Illescas o a Toledo capital para sentanos respectivamente a la mesa de 'Casa Elena' (1 Sol Guía Repsol), 'El Bohío' (2 Soles Guía Repsol) o 'Iván Cerdeño' (2 Soles Guía Repsol). Ya en la capital, Toledo se expone ante nosotros como un auténtico museo, una galería de arte al aire libre que se ha ido transformando a través de los siglos y sigue haciéndolo en estos momentos sin perder su autenticidad. Sentarse en una terraza y ver atardecer en la ciudad es una gozada.

Las modernas calaveras decoradas con motivos tradicionales de 'Centro Cerámico'. Foto: Sofía Moro
Las modernas calaveras decoradas con motivos tradicionales de 'Centro Cerámico', en Talavera de la Reina. Foto: Sofía Moro.

4. ¿Y si alargamos la escapada?

Si un solo día sabe a poco, hay alojamientos que seguro te animan a pasar allí la noche: en Toledo pon el GPS hasta Hormigos, donde podrás dormir en las burbujas del hotel 'Miluna'. En Toledo capital podrás elegir entre el 'Entre dos Aguas', un hotel boutique que antaño fue la vivienda de Paco de Lucía; o el 'Eugenia de Montijo Autograph Collection', un alojamiento de alta costura lleno de historia y sofisticación, arqueología y moda, madera policromada y telas coloridas, diseño contemporáneo y guiños estéticos al clasicismo hotelero de hace un siglo. 

Vistas de la muralla de Ávila. Foto: Sofía Moro.
Vistas de la muralla de Ávila. Foto: Sofía Moro.

En Navaluenga (Ávila) podrás soñar en plena naturaleza, entre caballos, en el 'El Hotelito'; o alojarte en Ávila capital en la que fuera la residencia de verano de Adolfo Suárez convertida en 'La Casa del Presidente', un hotel boutique de cinco estrellas por cuyos muros se filtran retazos de la historia reciente; y en Sigüenza, su parador esconde más de una historia fantasmal entre sus muros.

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