21 cosas que no sabías sobre la Alhambra (Granada)

Todos los cotilleos sobre la Alhambra

El atardecer en el Albaicín con los palacios de los sultanes al fondo.

La Alhambra, el lugar de España más amado por los extranjeros y que ocupa el mejor puesto en los rankings internacionales sobre este país, encierra detalles y rincones sin multitudes. Ahí te van 21 cosas que hemos fisgoneado para ti. Te resultarán útiles, tanto si vas como si has ido ya.

1. La Fuente de los Leones tuvo dos tazas –recipientes de la fuente– desde el siglo XVI hasta el XX, cuando se restituyó a la forma original de Mohamed V, en el siglo XIV.

alhambra desde sacromonte
La Alhambra desde el Sacromonte. A la derecha, la ciudad con la catedral.

2. Hay guardada una réplica idéntica de la fuente, con las inscripciones del poeta y visir Ibn Zamrak que tienen grabados cada león.

azulejos alhambra
Muestra de azulejos repartidos por la ciudad palatina. Un lujo.

3. Los sultanes y sus familias contemplaban sus jardines y estancias desde la posición de sentados. Prueba a agacharte en la perspectiva del Patio de los Arrayanes o de los Leones y descubrirás otra mirada.

generalife, sacromonte peinador reina
Vistas al Generalife y al Sacromonte desde el Peinador de la Reina.

4. Los recorridos que se hacen hoy para visitar la ciudad palatina no tienen nada que ver con los de los tiempos de los nazaríes. Cada palacio –el Mexuar, Comares, los Leones– era una unidad en sí misma. Los cristianos abrieron pasillos y esa división de zona privada y zona pública es católica, no nazarí.

En los alrededores o en el interior, todos los 'selfies' cuelan.

5. La Alhambra ha sobrevivido a los terremotos durante siglos gracias a que los muros son de tierra apisonada y las columnas tienen una lámina de plomo entre la base y la columna, que hace que el edificio baile si hay temblores. Hay columnas en los patios en donde se ve perfectamente la lámina gris del plomo. Es un prodigio arquitectónico.

El Generalife, el palacio de recreo de los nazaríes. Otro recorrido.

6. En tiempos de los nazaríes había tres recorridos que nunca se cruzaban, otro reto para un arquitecto. El recorrido áulico: el de la belleza del sultán y los suyos; el recorrido burocrático, de los administradores y escribas del sultanato; y el recorrido del servicio, los que limpiaban o llevaban leña para las calderas, por ejemplo. Es un reto de distribución que nunca se cruzaran los tres caminos. Además, queda el recorrido exterior de la guarnición por la muralla.

albaicin desde generalife
El Albaicín desde el Generalife. Siempre hay que volver a Granada.

7. Cuando te indiquen el harén, tómalo con cautela. Ningún estudioso tiene claro hoy, con rotundidad, dónde estaba. Lo de encima del Patio de los Arrayanes es una suposición.

La Alhambra está descrita con mucha poesía. No la gastes, prueba los materiales afuera.

8. La Alhambra habla, se describe a sí misma. En cada estancia, quien sabe árabe puede ir recorriendo su historia, desde el enorme respeto a Alá, pasando por la belleza del lugar, jardín del paraíso en la tierra, a las amenazas sutiles del señor, el sultán. Hay poemas maravillosos, cumbre de la poesía árabe.

patio lindaraja
El patio de Lindaraja, el lugar mitificado por los románticos del XIX.

9. Es una ciudad fortaleza viva, no la que abandonó Boabdil el 2 de enero de 1492. Se han integrado los arreglos y modificaciones cristianas, como el Peinador de la Reina o las habitaciones Carlos V y Washington Irving. Pero también ha sido víctima de restauraciones canallescas.

Techos que quitan el aliento, como el de la Sala de los Reyes.

10. En el Palacio de Comares, en el Patio de los Arrayanes, si miras hacia las habitaciones de Carlos V, la fila de "almenitas" son un añadido de los restauradores "que adornaban", un concepto del siglo XIX. Lo peor lo eliminó ya el gran Torres Balbás.

cuesta gomérez
Andar la Cuesta Gomérez mientras se digiere todo lo aprendido.

11. Leopoldo Torres Balbás, arqueólogo, restaurador, intelectual de la Alhambra desde 1923 hasta 1936, cuando estalló la Guerra Civil, salvó lo que ves y marcó el camino para restaurar la joya más visitada de la península ibérica y uno de los edificios de Europa siempre entre los 10 primeros. También del mundo, depende del ranking que escojas.

Durante siglos, las pintadas sobre el peinador de la Reina, joya del Renacimiento, fueron un dolor. Techo de habitaciones de Carlos V e Irving.

12. En el Museo de la Alhambra –dentro del Palacio de Carlos V– se visita uno de los míticos tres jarrones de la Alhambra, cumbre de la cerámica árabe. Otro está en el Ermitage (Rusia) y otro desaparecido, dentro de los espolios a los que fue sometida la ciudad durante el siglo XIX. El museo no tiene mucha gente y es un sitio delicioso para terminar de hacerte una idea de lo que has visto.

El Partal, recuperado por Torres Balbás.

13. Los ladrones de azulejos que dibujó Gustave Doré, pintor y grabador francés prolífico, retratan una realidad. En tiempos de Fernando VII, Isabel II, María Cristina y Alfonso XIII, la Alhambra fue sometida al robo de desaprensivos nacionales y extranjeros, pero también de sus propios responsables, algunos gobernadores de la ciudad palatina. Los hubo que vendieron azulejos únicos para poder pagar una corrida de toros, según cuentan las crónicas. 

Carlos V en los relieves de las puertas de su palacio.

14. Es mentira que el Palacio de Carlos V destruyera una parte increíble de la Alhambra, no se sabe bien qué había debajo, pero los expertos opinan que la mayoría eran jardines. Quedó inacabado, no por falta de dinero como escribieron los cronistas extranjeros, sino porque Granada perdió interés como posible capital del Imperio del Emperador Carlos. Llegó su hijo Felipe II.

cuesta rey chico
La cuesta del Rey Chico, Boabdil. En arquitectura, el rey perdedor no dejó huella.

15. La sangre de la fuentes de los Arrayanes es óxido y de la Bella Zoraida, igual que de Lindaraja, no está claro dónde empieza la historia o la leyenda. Existieron, pero como hubo tantas zoraidas y lindarajas, prisioneras cristianas de las que se enamoran los árabes. Y viceversa: princesas capturadas por católicos que caían fulminados ante su belleza. Sí que jugaron papeles importantes personajes únicos como Aixa, la valiente madre de Boabdil. Pero esa es otra historia.

Irving está presente en todos los sitios, incluso en la Torre de la Cautiva, que le gustaba.

16. Las leyendas fueron difundidas inicialmente por el escritor y diplomático Washington Irving, que recogió una parte de la tradición oral entre los granadinos, algunos habitantes de la Alhambra y algún archivo. Los cuentos de la Alhambra son un tesoro que fue utilizado como manual para aprender inglés por su escritura moderna. Extendió la belleza y magia de la Alhambra –existe pese a lo sobado del concepto– por toda la Europa romántica.

El Palacio de Carlos V a veces se convierte en lugar de descanso.

17. El libro de Owen Jones sobre la arquitectura y significado de la Alhambra es lo más serio de todo lo que se escribió en el XIX sobre la ciudad palatina, y es tomado por los estudiosos como fuente fiable. Hay una edición española estupenda, realizada por el catedrático Juan Calatrava.

En la catedral, camino de la Alhambra a través del móvil. Cosas de los tiempos.

18. Los recorridos son tan rápidos que conviene llegar a la Alhambra habiendo leído, escuchado o visto algún libro, reportaje o vídeo. Es imposible entender lo que significa la única ciudad palacio árabe que queda en el mundo en media, una hora e incluso tres.

El Albaicín desde la Torre de la Vela.

19. Existe una traducción reciente de José Miguel Puerta de las inscripciones de la Alhambra, ese lugar que habla entre el murmullo del agua y la brisa de sus corredores. Si quieres hacer algo diferente, busca una inscripción por habitación. Antes de la de Puerta, hubo otra traducción de Fray Darío Conavela, un respetable monje franciscano que durante la Transición ayudó a entender la Alhambra actual.

El palacio de Carlos V, un lugar menos transitado. Merece la pena.

2o. Y por último, que quizá debería ser lo primero, no puedes emprender el viaje por dentro de las murallas de la ciudad roja sin tener claro que la fortaleza, responde al concepto de crossbridding, de mestizaje, que extiende la ONU. "Visto desde el momento actual, en Granada se ha hablado más tiempo árabe –800 años– que castellano", recuerda Daniel Gramatico, periodista, traductor del árabe y uno de los expertos con que se ha elaborado esta información.  Otras dos personas clave han sido el catedrático Juan Calatrava y el arqueólgo y alhambrista Jesús Bermúdez.

21 cosas que no sabías de la Alhambra (Granada)
La Alcazaba de la Alhambra, con el Albaicín al fondo.

21. La Alhambra es el monumento de España que mayor interés despierta, pero al ser Patrimonio Mundial de la Unesco, está obligada a restringir sus visitas anuales a menos de tres millones. Es imprescindible la protección de la que goza, por eso se regulan las entradas. No sin polémica por cierto. 

Más en Granada