Escapada a la Sierra de Andújar (Jaén, Andalucía)

Subidón de naturaleza en la Sierra de Ándújar

Ciclistas Sierra Andújar
Algunos ciclistas acometen desde el inicio los muchos desniveles de esta ruta.

En Jaén, la naturaleza ha decidido concentrar la mejor de sus propuestas. Entre encinas, alcornoques, pinos y piedras graníticas de dimensiones inesperadas, ciervos, gamos, linces o águilas dan vida a un espacio que regala belleza y paz. Es la Sierra de Andújar, un lugar que ofrece mil motivos para visitarla. Y en otoño, uno más: la luz de la tarde. 

La fotografía de naturaleza, el senderismo, el ciclismo, la pasión por los caballos, la afición a las estrellas o simplemente un fin de semana de turismo... No importa la razón por la que se acerca uno a visitar la Sierra de Andújar. La primera visita deja motivos para volver.

Sierra de Andújar
La Sierra de Andújar suponen más de 70.000 hectáreas de parque natural.

La Sierra de Andújar es en realidad una superficie de más de 70.000 hectáreas de bosque mediterráneo que fue declarada Parque Natural en 1989. En su esquina sur está Andújar, la localidad que le da nombre y desde la que iniciamos el recorrido. Un camino que podremos hacer por numerosas vías. En coche, a las afueras de la ciudad está el hotel 'Del Val', desde donde parte una carretera serpenteante que sube y baja. La recorreremos con paradas y desvíos para disfrutar de las sorpresas del camino. Y al otro extremo del camino, 32 kilómetros más allá, elegiremos el Santuario de la Virgen de la Cabeza como destino. Entre medias, la mejor naturaleza por disfrutar de todos los modos posibles.

Santuario de la Virgen de la Cabeza
El Santuario de la Virgen de la Cabeza supone el culmen a la subida por estos montes.

La subida al Santuario no pasa solamente por el coche. De hecho hay muchas opciones. Se puede subir caminando, por el Camino Viejo o Cordel de los molinos. Poco más de 20 kilómetros que se salvan sin dificultad excepto por algunos tramos, como el llamado de Los Caracolillos, que pide algo de preparación física o, en su defecto, paciencia y saber adaptar el ritmo a uno que se pueda soportar sin dificultad. La ruta está bien señalizada y no es difícil de encontrar en aplicaciones como Wikiloc. No obstante, los fines de semana son muchas las peñas y agrupaciones que realizan el camino y permiten que se les acompañen. Esa subida, con algunas variantes, puede hacerse también en bicicleta y a mulo o a caballo. En el proceso, caminantes, caballistas o ciclistas se asomarán a vistas espectaculares, transitarán por vías que pasan de la amplitud a convertirse en senderos, pero siempre, eso sí, rodeados de jaras, pinos, chaparros –nombre que se da a las encinas en Andújar– y otro tipo de vegetación propia del lugar.

A lomos de un caballo (o de un mulo)

Por supuesto, no hay que tener caballo o mulo para hacer el camino. En Andújar es fácil alquilar esos animales para el día. Santiago Jaén viene de Jerez con su amigo Fernando y han alquilado el caballo en el Picadero de Manolín Sequera, más dedicado a la doma de caballos que al alquiler. A la caída de la tarde de un sábado de otoño, ambos descansan y picotean algo antes de enfrentar los últimos kilómetros hacia el Santuario. Santiago, nacido en la zona, está muy familiarizado con los caballos y el camino. Es la primera vez sin embargo para Fernando, que resume su vivencia: "Lo que he vivido hoy es una experiencia espectacular, por lo que he visto y, por supuesto, por la compañía".

Mulos Sierra de Andújar
Es habitual encontrarse con jinetes de caballos o mulos durante el recorrido.

No hace falta ser un experto jinete para hacer esta ruta a lomos de un animal. Quienes no se manejan con el caballo tienen la alternativa del mulo. Es lo que han hecho los miembros de dos peñas de la ciudad. A la hora de comer ya han llegado a la ermita de San Ginés, mitad de camino y primer sitio en el que los jinetes pueden encontrarse con coches de apoyo si así lo requieren. A las dos de la tarde, la parada acoge ya una buena reata de mulos en espera para rehacer el camino. Para los locales es fácil organizar estas subidas y, desde 2019, también para los foráneos. Mulexperience ofrece rutas por la sierra aunque, siguiendo la costumbre local, la más solicitada es la subida desde Andújar hasta el Santuario de la Virgen de la Cabeza. Media jornada ocupa si el recorrido es hasta San Ginés o la jornada completa si se quiere llegar al Santuario.

Caballo Sierra Andújar
Viajar a lomos de un caballo es una de las mejores formas de conocer la Sierra de Andújar.

Ángel Luis Calzado, responsable de la empresa, explica que ofrecen todos los servicios necesarios en el camino: "Desayuno en los cerrillos, refrescos en San Ginés, comida, café y dulces en el Lugar Nuevo y, claro, refrigerios a la llegada al Santuario". Y para quien quiere hacer solo la jornada de mañana, el servicio de retorno a Andújar. 100 euros en este caso, 190 si se hace la ruta completa. El grupo ha de tener un mínimo de cuatro personas y un máximo de 30, concluye Calzado.

Otros caminos hasta el Santuario de la Virgen de la Cabeza

El camino viejo del Santuario también puede hacerse en bicicleta pero la sierra ofrece rutas de todo tipo para los ciclistas (de montaña o de carretera). Antonio Torres Cuenca profesor y aficionado a la bici, sugiere la que para él es la ruta por excelencia: de Andújar al Santuario por el camino viejo de Marmolejo. Se trata de "60 o 70 kilómetros de tramos técnicos y duros. Se comienza en Andújar y de allí hay que dirigirse a Marmolejo por unas veredas bastante duras", comenta.

Camino Viejo Santuario Andújar
El Camino Viejo es la forma más auténtica y agreste de llegar hasta el santuario.

"Desde allí, y por el camino viejo de Marmolejo, todo para arriba hacia el Santuario". Para Antonio, "este recorrido es el más importante de la zona. Subes por pinares y veredas preciosos. Casi todo el camino es técnico y por sitios con mucho encanto y buenas vistas”, comenta. Una vez llegas al Santuario, los ciclistas bajan por el camino viejo de Andújar. El hecho de que sea bajada no significa que sea fácil. “Es una bajada escarpada y con tramos muy estrechos que van a exigir lo mejor de cada ciclista, frenos y amortiguadores”. Se pueden encontrar rutas más asequibles que esa en webs dedicadas al ciclismo.

La carretera de Andújar al Santuario es la opción para los aficionados a la bicicleta de carretera… y a las cuestas arriba. Hay quien también monta la bicicleta en el coche y sube en él hasta el Santuario, para allí aparcar y bajar la bicicleta y pedalear por la carretera que lleva a Puertollano (Ciudad Real). Por ella, a 40 kilómetros de una vía estrecha que sube y baja, aunque nada que ver con la que ha quedado atrás, se encuentra el límite del Parque Natural y la frontera de Andalucía con Castilla La Mancha.

Bicicleta Sierra Andújar
También los hay que solamente cubren el tramo de bajada.

La subida en vehículo se hace por la A-6177. En el kilómetro 13 está el Centro de Visitantes Viñas de Peñallana, un lugar para informarse –aunque solo abre de viernes a domingo– si no ha habido tiempo para preparar la visita o si se quiere recoger algún detalle de última hora. No habrá que recorrer más de kilómetro y medio antes de llegar a 'Los Pinos', el restaurante de referencia en esta sierra.

Avistamiento de animales

Lo que comenzó hace décadas como un restaurante es hoy un complejo bonito y tranquilo que incluye 14 casas y apartamentos capaces de albergar a 84 personas. Y piscina, un elemento imprescindible en el verano andujareño, donde el calor puede llegar a ser difícil de soportar. Ramón Barrios es el gerente de 'Los Pinos' y continuador de un trabajo que comenzó su padre. Pero sobre todo, Ramón es el hombre que, a pesar de no tener un segundo libre, siempre tiene una palabra amable para todo el que llega a su casa. En 'Los Pinos', sobre todo, se come bien. Muy bien. Sin duda, un lugar necesario en el que desayunar antes de iniciar la excursión, almorzar a mediodía o cenar para comentar una jornada que, seguro, no ha defraudado.

Los Pinos Sierra Andújar
El antiguo restaurante de 'Los Pinos' es hoy un complejo con 14 habitaciones.

A pocos metros de 'Los Pinos' parte la carretera que nos llevará al lugar de referencia en esta Sierra para los amantes de la fotografía y el avistamiento de animales. A apenas 50 metros del restaurante, a la derecha, arranca la carretera de la Lancha. Un recorrido, en lo fundamental, de poco más de 15 kilómetros que hay que transitar con mucho cuidado. Lo tiene todo: es estrecho, bacheado y no siempre hay asfalto. En cualquier caso, hay que ir despacio.

Pinares Sierra Andújar
Los pinares cubren los montes de todo este rincón de Sierra Morena.

En los primeros kilómetros, aparecen a un lado y otro las viñas, las casas de campo de Andújar. Pasados los primeros seis kilómetros aproximadamente estas casas desaparecen y la sierra se muestra en todo su esplendor. El visitante se encuentra, fundamentalmente, con encinas y pinos y, por supuesto, aquí y allá irán apareciendo animales. En los primeros días de otoño, los ruidos de la berrea ocupan todo el espacio. A diez kilómetros del inicio de la ruta, el camino nos ofrece dos alternativas. A la izquierda, tenemos por delante cinco o seis kilómetros maravillosos para el avistamiento de animales. Es fácil ver ciervos y aves diversas. Más difícil, aunque no imposible, es ver linces.

Ciervo Sierra Morena
El avistamiento de mamíferos como ciervos o linces es una de las actividades predilectas.

Son muchos los aficionados, locales, nacionales y de todo el mundo, que acuden por su cuenta al avistamiento de fauna. Pero también hay quien recurre a empresas de ecoturismo que facilitan la tarea. Dos de ellas son IberianLynxLand o BirdsandLynk Ecoturism. José Luis, de IberianLynxLand, lleva en su vehículo a Juan Bautista, a Carmen Messeguer y a sus dos hijos. Juan comenta que “esta sierra es preciosa” y Carmen apostilla que “con José Luis es como ir con una enciclopedia”. Esta empresa, como otras, tiene la posibilidad de hacer rutas de observación. Para quienes quieren asegurar la visión de ciertos animales –tanto como se puede asegurar esto en la naturaleza– ofrecen hides, escondites permanentes dispuestos en lugares en los que la presencia de los animales, digamos, tiene una alta probabilidad de ocurrir.

Linces, en la distancia

En uno de los lugares habituales para observar linces, esta mañana de otoño, Fernando Torres, de BirdsandLynk Ecoturism, muestra desde su telescopio a un grupo de turistas franceses dos linces que sestean en la distancia. Fernando explica que su tarea es, sobre todo, “interpretar la naturaleza”. Los franceses han tenido suerte esta mañana. Finalmente, tres linces se reúnen en una sombra y la felicidad es completa para ellos y para quienes los miran desde la distancia. No siempre ocurre, pero hoy se ha dado. Los instrumentos que requiere esta observación a distancia, con frecuencia centenares de metros, son telescopios y cámaras y objetivos de gama alta.

Avistamiento linces Sierra Andújar
En algunos casos es necesario un equipo de alta gama para encontrar animales huidizos.

Finalizada la observación de animales, emprendemos la marcha en dirección al santuario. Por delante, 18 kilómetros curveados que alternan la subida con la bajada, que conviene disfrutar y que requerirán varias paradas. La primera es la del área recreativa del Encinarejo, la playa de Andújar y, realmente, un lugar para todas las estaciones. De otoño a primavera, un sitio estupendo para, a la vera del río Jándula, tener una comida campera familiar o con amigos, para pasear y disfrutar del entorno o para pescar carpas, black bass o barbos. La pesca que se realiza en este pantano es pesca sin muerte: el animal pescado se devuelve al agua.

Pantano río Jándula
Las calmadas aguas del pantano que crea el río Jándula son un auténtico espejo.

El Encinarejo es una zona de recreo perfecto para todas las temporadas. Si hace calor, el agua nos permite bañarnos, montar en kayak o en pequeñas embarcaciones (existen tres embarcaderos y es navegable todo el año). Es interesante tener presente que el baño en pantanos presenta alguna dificultad adicional respecto al mar, especialmente para quienes se cansan fácil o no son buenos nadadores: el agua salada ayuda, en cierto modo, a la flotación, algo que no hace el agua dulce. El Encinarejo es también el sitio donde Emilio, voluntario Medioambiental de AMECO, realiza cada cierto tiempo talleres de control del agua del río Jándula. Este domingo ha reunido a una docena de personas que analizan con él el río. Su conclusión, dice, es que “el agua tiene muy buena salud”. Emilio lleva ya cinco años haciendo estos reportes así que sabe de lo que habla.

Pesca río Jándula
El pantano es una de las áreas de pesca favoritas para los vecinos de la zona.

El último tramo

Y enfrentamos la última etapa, del Encinarejo al Santuario, un tramo precioso de algo más de diez kilómetros con una subida que nos sitúa en ocasiones por encima de las copas de los pinos y con la sierra de majestuoso fondo. El Santuario de la Virgen de la Cabeza es el epicentro de la devoción local y de la romería que transcurre el último fin de semana de abril.

Camino Santuario Virgen Cabeza
El santuario corona toda la sierra.

En el Santuario está el hotel-restaurante 'El buen gusto', que dirige Julio López Santiago. Su familia abrió allí –cuando no era el pequeño pueblo que es hoy– una panadería que evitó a muchas familias que trabajaban en el Santuario recorrer muchos kilómetros en busca de pan. Hoy, además de aquel local inicial, regentan este hospedaje de 14 habitaciones y un comedor especializado en carne de caza y en verduras y hortalizas de la zona

Romería Virgen Cabeza Andújar
Las puertas del santuario se abarrotan durante la romería de abril.

Aquí terminan cualquiera de las rutas en coche, bicicleta, moto, caballo… Excepto para los aficionados a la observación de las estrellas. En este caso, seis kilómetros adelante, en dirección a Puertollano se escuentra el punto Starlight. El cielo de Sierra Morena fue declarada en 2014 la mayor Reserva Astronómica Starlight del mundo. En el llamado mirador de Mingorramos, rodeado de magníficos berrocales –grandes masas de piedras graníticas–, la nula contaminación lumínica asegura noches de observación exitosas.

Mirador de Mingorramos
El mirador de Mingorramos destaca dentro de esta Reserva Astronómica Starlight.

Todo esto es la Sierra de Andújar, un lugar en el que se puede optar por la actividad extrema o por esa misma dosis de tranquilidad y donde la naturaleza nos atrapa y nos dice que ese es el lugar al que volver cada cierto tiempo.