Miguel

Miguel Cuesta

Urbanita que tira al monte, encontré en la bicicleta la velocidad justa para reparar en los detalles, la excusa perfecta para charlar con paisanos y el calor suficiente para pegarme chapuzones por oasis ibéricos. Me encanta probar cualquier rareza, pero al final lo que me pierde es una buena casa de comidas.

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