Literatura gastronómica

Lee, que alimenta

Aunque volváis a veranear en el mismo lugar del año pasado, del anterior y, quizá, de vuestra infancia, es momento de silenciar el móvil, obviar los mensajes (no os preocupéis, será un paréntesis tan breve como este) y dedicaros a placeres mundanos como comer y leer. Lo mejor de todo es que con estos libros podéis alimentar el espíritu y el estómago en simultáneo.

SMART FOOD, de Almudena Villegas

Mientras conversamos con ella se planta firme y dice “¿Os habéis preguntado cómo se hacen los concentrados de caldo que vienen en dados?” y, ante el silencio que presagia un no, continúa “una vez fui a una fábrica y salí espantada, así que ahora los hago yo”. Además de tener las ideas y los conceptos claros, Almudena Villegas –académica de Número de la Real Academia de Gastronomía, historiadora y especialista en nutrición– nos invita a abrir nuestra despensa, a evaluar cuánto de ella está procesado y listo para comer y qué porcentaje es un “vuelta y vuelta”. Esa es la base de su último libro que, más en tono revolucionario que acusador, propone una reconciliación con la salud, las idas al mercado e, incluso, con el tiempo.

PAN DE LIMÓN CON SEMILLAS DE AMAPOLA, de Cristina Campos

Después de 15 años separadas, un horno, una panadería y el recuerdo tallado en el alma de su abuela Nerea reúnen a dos hermanas, Anna y Marina, en Mallorca. La primera no ha salido de la isla, la segunda se fue a Estados Unidos cuando era aún adolescente y trabaja como médico para una ONG. Emotividad, secretos y mucha sensorialidad encontramos en este libro, una oda a la sensibilidad femenina seleccionada entre las 10 novelas de Books at Berlinale, del Festival de Cine de Berlín, susceptibles de lograr su adaptación a la gran pantalla.

Anna y Marina, protagonistas de Pan de limón con semillas de amapola. Foto: cortesía Planeta.
Anna y Marina, protagonistas de Pan de limón con semillas de amapola. Foto: cortesía Planeta.

COMO AGUA PARA CHOCOLATE, de Laura Esquivel

Mole de guajolote con almendra y ajonjolí, caldo de colita de res o codornices en pétalos de rosa. Estas y otras nueve recetas aderezan y erotizan el relato de Esquivel, protagonizado por el amor subrepticio entre Tita y Pedro. Ella, de la mano de Nacha, la cocinera de la familia, crece entre ollas humeantes, ingredientes y especias, que aprende a mezclar en las proporciones justas para borrar la indiferencia de sus comensales. Memorable la cena de las codornices en pétalos de rosa cuando Pedro prueba el primer bocado, cierra los ojos y exclama: “¡Este es un placer de los dioses!”. Por cierto, la autora ha anunciado que ya está listo El Diario de Tita, la segunda parte de Como Agua para Chocolate.

EL AROMA DEL CRIMEN y EL BOUQUET DEL MIEDO, de Xabier Gutiérrez

Profesión: “Escritor, psicólogo, cocinero, pensador”. Ocupación: “Trabajo en el Restaurante Arzak, aquí en San Sebastián, y en algún sitio más”. Así se autodefine Xabier Gutiérrez, un “cocinero al que le gusta escribir sartenes”. Suma 17 obras publicadas, las últimas dos protagonizadas por el subcomisario de la Ertzaintza Vicente Parra y con marcado carácter detectivesco. La gastronomía es el hilo conductor y la excusa para entrañar las muertes de una diseñadora de moda y de un bedel de universidad (en El Aroma del Crimen) y el asesinato de Esperanza Moreno, conocida enóloga de una bodega de La Rioja, en El Bouquet del Miedo.

Después de sus libros de cocina, Xabier Gutiérrez se aventura con novelas gastronómicas negras. Fotos: cortesía Planeta.
Después de sus libros de cocina, Xabier Gutiérrez se aventura con novelas gastronómicas negras. Fotos: cortesía Planeta.

DESTRUCCIÓN MASIVA. GEOPOLÍTICA DEL HAMBRE, de Jean Ziegler

“De todos los Derechos Humanos, el derecho a la alimentación es sin duda el más constantemente y más ampliamente violado en nuestro planeta”. Así empieza esta larga y profunda reflexión sobre la alimentación en su más transversal perspectiva: desde la política, hasta las multinacionales, la especulación, las comunidades más vulnerables y los testimonios que ha recogido (o vivido) Ziegler, quien fuera Relator Especial de la Organización de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación entre los años 2000 y 2008.

CONFESIONES DE UN CHEF, de Anthony Bourdain

No es nuevo, en absoluto, pero es la biblia (perdonadnos el símil) de quienes piensen que la vida con el calor de los fogones quemando las entrañas es un camino de rosas. Bueno, a lo mejor sí, pero con todas y cada una de sus espinas. “No voy a subirme a la parra para hablar de todo lo que he visto, aprendido y hecho a lo largo de mi accidentada carrera como lavaplatos, aprendiz, sartenero, parrillero, salsero, marmitón y chef. Ni escribo porque esté irritado con el oficio o quiera espantar a los comensales”, aclara Bourdain, antes de poner en negro sobre blanco capítulos tan sugerentes como El síndrome del propietario y otras patologías, Me abro paso a codazos o Apocalypse now. Al final, después de años, “algunas víctimas” y destrozos, el chef y presentador de Sin Reservas, asegura que jamás no habría dejado de lado esta aventura de ser cocinero “por nada del mundo”.

OISHINBO, de Tetsu Kariya y Akira Hanasaki

Cerramos con el manga gastronómico por excelencia, que se enmarca en el contexto de un periódico japonés, el Touzai Shinbun, que celebra 100 años y pretende elaborar el “menú definitivo” con los mejores platos del mundo. El protagonista de esta historia es Shiro Yamaoka, un periodista que empieza a poner en práctica sus dotes de gastrónomo, en compañía de su colega Yuko Kurita. Para los no iniciados, no os austéis si os encontráis, de buenas a primeras con un glosario, porque la historia empieza al final del libro. La colección está compuesta por siete libros: Cocina japonesa; Sake; Ramen y gyoza; Pescado, sushi y sashimi; Verduras; Arroz e Izakaya.

Oishinbo es un muy detallado recorrido por la cultura gastronómica japonesa.
Oishinbo es un muy detallado recorrido por la cultura gastronómica japonesa.

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