Dos huéspedes llegando al glamping Amaraxe, en Porto do Son

Ecoglamping Amaraxe (Porto do Son, A Coruña)

Meditación frente al mar al cobijo del bosque

Fotografía: Adrián Baúlde

Actualizado: 29/08/2022

Dormir entre los árboles y a tan solo un puñado de escalones del mar sin renunciar a la máxima comodidad. Todo es posible en el Ecoglampling Amaraxe, en Porto do Son (A Coruña). Abrió sus puertas en agosto y, en tan solo una semana, logró colgar el cartel de completo para buena parte de la temporada, cobijando a los huéspedes con una experiencia inmersiva en la que el relax está asegurado, incluyendo clases matinales de yoga en una plataforma frente al mar.

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Amaraxe. El nombre es sonoro, tiene fuerza, tiene personalidad y, sobre todo, tiene significado. Es la palabra gallega que se utiliza para el amerizaje, aterrizar en el mar, y también el nuevo ecoglamping que abrió sus puertas este verano en Porto do Son (A Coruña). Literalmente, aterriza en el mar, pues está diseñado respetando el terreno aterrazado de una finca que desemboca en la playa de Punta Batuda, en la Ría de Muros y Noia.

Dos huéspedes en una de las tiendas del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Diez tiendas concebidas como habitaciones con todas las comodidades en plena naturaleza,

A Chefa Lorenzo, impulsora del negocio junto con Pablo de Jesús Enrique, le gusta darle también un significado más poético que encaja a la perfección con la experiencia que ofrece. Ve Amaraxe como la unión del verbo amar y el sufijo gallego ‘axe’, que implica acción. “Es la acción de amar”. Para entenderlo, hay que remontarse a varias décadas atrás, a los años de la infancia en los que Chefa creó “un vínculo muy especial” con la finca de su bisabuela María Rosa en Punta Batuda.

Playa de Punta Batuda en Porto do Son
Se tiene acceso directo a la playa de Punta Batuda

Pasaron las generaciones, Pablo entró en la familia -como pareja de su hija, Nadia Fonseca- y “todo fluyó”. Surgió la idea de sacarle rendimiento manteniendo ese vínculo especial con el territorio del que ella se empapó de pequeña. Hace cuatro años, empezaron a trabajar en el proyecto y el 5 de agosto lo abrieron al público.

Huéspedes en la piscina del glamping Amaraxe, en Porto do Son
No puede faltar la piscina 'infinity'.

El boca a boca y la difusión a través de internet lograron que, en pocos días, ya se cubriesen todas las reservas del mes y cuenten ya con el cartel de completo para buena parte de la temporada 2022. Para entender el éxito, basta asomarse a 'Amaraxe': diez tiendas a todo lujo concebidas como habitaciones con todas las comodidades en plena naturaleza, un enclave único en un bosque de árboles autóctonos que confluye directamente en el mar y un equipo al frente que lleva la hospitalidad en el ADN y son cobijo en sí mismos.

“Te levantas, ves el mar y ya no te quieres apartar de ahí”, resume Chefa. “Una vez que entran, no quieren salir de aquí”, añade Pablo, encargado del día a día de la gestión del negocio, con la colaboración de su suegra, su pareja y el marido de ésta, Alberto Sacido.

Recepción del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Los propietarios se inspiraron en algunos 'glamping' que conocieron en Portugal.

Todo en este establecimiento tiene su toque personal que lo hace único. Está diseñado “como si fuera para nosotros”, inspirándose en proyectos que conocieron en Portugal y exprimiendo al máximo la riqueza natural de una finca que, por su localización, en los últimos años había despertado el interés de muchos bancos y promotores privados, pero que siempre quisieron preservar en la familia porque “no tiene valor monetario, solo emocional”.

El lujo de la sencillez

El concepto de comodidad es uno de sus ejes, “en plena naturaleza, pero sin sacrificar el confort”. Las tiendas de campaña, el único elemento importado en este proyecto tan enraizado en el territorio, de la empresa Lushna de Eslovenia, son la máxima expresión del lujo inherente al concepto del glamping, con un colchón kingsize, almohada viscoelástica o sábanas 100 % algodón.

Cama de una de las cabañas del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Cama 'kingsize' con almohada viscoelástica y sábanas 100 % algodón.

Buscaban “el lujo de la sencillez, de lo natural”, con diseños sencillos, líneas simples y elegantes y todo construido en materiales nobles y fomentando ese vínculo con la tierra que forma parte del proyecto mismo. Están instaladas sobre plataformas de madera y hierro que se integra en la forma del terreno.

Un cliente tocando la guitarra en el glamping Amaraxe, en Porto do Son
En el exterior de cada tienda se potencia la sencillez y comodidad.

La finca es aterrazada y han respetado la forma natural en bancadas, de modo que todas las tiendas miran al mar y cada una en un nivel diferente, acrecentando una sensación de aislamiento e intimidad que convierte la experiencia en inolvidable.

Cabañas del glamping Amaraxe, en Porto do Son
La finca es aterrazada y han respetado la forma natural en bancadas.

En el exterior de cada tienda se potencia esa sencillez y también la comodidad y cada una cuenta con mesas y sillas para disfrutar de tiempo de calidad en plena naturaleza. La mayor parte del mobiliario lo diseñó y construyó el propio Pablo usando madera de un aserradero de la zona e incluso elementos con gran significado como los restos de una batea para construir sus particulares “escaleras hacia el mar”.

Yoga con vistas al mar

La finca cuenta con tres espacios diferenciados: una parte superior con todos los servicios comunes, multiusos principal y una zona de baños individuales para cada tienda; otra intermedia, donde se ubican las tiendas, rodeada de árboles y una piscina; y una inferior, justo antes de la playa, en la que han instalado uno de los elementos distintivos del proyecto, una plataforma de madera en la que practicar yoga.

Clase de yoga en el glamping Amaraxe, en Porto do Son
La plataforma de madera frente al mar para relajarse.

La experiencia de alojarse en 'Amaraxe' resulta inmersiva. El paisaje, el ambiente y el diseño sencillo invitan a relajarse, todo encaja y la tranquilidad se impone por sí misma sin esfuerzo. En este concepto de estancia, Chefa considera que “el yoga es inherente”. En su familia valoran mucho “el bienestar, cuidar la salud, cuidar las emociones” y han sabido trasmitir esa filosofía a su negocio sumando una oferta de clases diarias de yoga.

Miranda Luego, profesora de yoga del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Miranda Luengo es la encargada de despertarnos con la mejor energía.

La profesora Miranda Luengo se desplaza cada mañana desde la localidad de Bertamiráns y a las 9.00 horas ofrece una clase para todas las personas alojadas en la plataforma con vistas al mar y rodeada de robles. Cada día que pasa, la actividad tiene más adeptos y ya hay muchos clientes que han confesado, al terminar la clase: “Todavía estamos asimilando tanta belleza”.

Tiendas del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Las tiendas de campaña son de la empresa eslovena Lushna.

Ducharse bajo las estrellas

Despertarse frente al mar y comenzar la jornada con la introspección y meditación resulta una vivencia “mágica” y, sin embargo, no es menos asombrosa que la forma en la que termina cada jornada en esta glamping. Cada tienda tiene asociado un espacio de aseo en las zonas comunes, con baños y una ducha coronada por una claraboya que permite ducharse bajo las estrellas.

baños del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Cada tienda cuenta con su baño individual, con ducha con claraboya.

La localización aislada de este establecimiento proporciona un cielo despejado y la forma en la que se han diseñado las cabinas de aseo, como terrazas, propicia que se disfrute al máximo y que se integren en el terreno. El propio diseño sencillo y natural del resto del establecimiento se aplica a estas cabinas de diseño, que tiene como elemento característico un lavabo elaborado con piedras de granito gallego que encontraron en medio del bosque.

Jabón del baño en el glamping Amaraxe, en Porto do Son
Los jabones están elaborados con agua termal del balneario de Baños de Molgas (Ourense).

Todo mejora añadiendo dos nuevos sentidos al disfrute, el olfato y el tacto de los jabones BlueSilk elaborados con agua termal del balneario de Baños de Molgas (Ourense). Una colaboración con Natalia Silva permite integrar sus productos 100 % artesanales y veganos en 'Amaraxe' con unos jabones elaborados a propósito para este establecimiento, muy ligados a la hierba luisa.

Piscina con sensación ‘infinity’

La hierba luisa es una planta con la que se identifica esta familia desde hace varias generaciones y también cobra protagonismo en el huerto de hierbas aromáticas que están creando justo detrás de la piscina, con un olor que lo inunda todo.

Piscina del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Desde la piscina se tiene vistas al mar del Barbanza y la Ría de Muros y Noia.

La propia piscina es otro atractivo en sí mismo. Como ocurre en las tipo infinity, se crea el efecto óptico de que el agua se extiende hasta el horizonte, desde dentro, le ves una continuidad hacia el mar del Barbanza; la hermosa isla de la Creba, situada justo enfrente, al otro lado de la Ría de Muros y Noia; y las pequeñas calas que salpican el entorno.

Acceso a la playa de Punta Batuda desde el glamping Amaraxe, en Porto do Son
La experiencia comienza nada más despertarse mecido por el sonido del mar.

Toda la finca está perimetrada y, para fomentar ese vínculo con el territorio y respeto a sus orígenes, han optado por la técnica tradicional de muro seco, incluida en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco, y que se caracteriza por no utilizar cemento.

Se lo encargaron a Luis, un cantero de la zona que durante tres años recuperó el cierre original tratando de adaptarse al terreno, invadiendo lo mínimo posible su esencia. También la eliminación de eucaliptos y la recuperación de un bosque mixto con robles, castaños, laurel, acebo o helechos contribuye a lograrlo, fluyendo y ajustándose al carácter de la propia finca.

Interior de cabaña del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Diseños sencillos, líneas simples y elegantes y todo construido en materiales nobles

Desayunos saludables

Todo en 'Amaraxe' está concebido para una inmersión en un espacio ya de por sí privilegiado. De esta forma, se favorece que el cliente pase un “tiempo de calidad acariciado por el sonido del mar”, tal y como presume su propia página web, un “espacio acogedor y envolvente” en el que reinan la naturaleza, el bienestar y el confort.

Tocando la guitarra en el glamping Amaraxe, en Porto do Son
“Te levantas, ves el mar y ya no te quieres apartar de ahí”.

La experiencia comienza nada más despertarse mecido por el sonido del mar y, tras la clase de yoga, disfrutar de un desayuno saludable adaptado al gusto de cada cliente, con opción vegetariana y sin gluten. Empieza el día con pan artesano de San Breixo (Noia), yogur con granola ecológica de la zona y fruta de temporada, todo en una cesta que se lleva a cada tienda para que se pueda disfrutar en intimidad.

Lista del desayuno del glamping Amaraxe, en Porto do Son
El desayuno se lleva a cada tienda por la mañana.
Desayuno del glamping Amaraxe, en Porto do Son
Productos naturales y de la zona para arrancar la jornada.

El cobijo que da el bosque es incluso total en días más desapacibles en los que la lluvia hace acto de presencia. Cuando eso ocurre, la tienda está adaptada a soportar el agua y el porche da abrigo para disfrutar de estos manjares mirando al mar. De momento, la cafetería no funciona, pero a medio plazo ya piensan en aumentar esta oferta gastronómica con cenas frías e incluso está en su mente que la temporada pueda alargarse más allá de septiembre u octubre y se puede disfrutar de unos días en 'Amaraxe' con lluvia.

Anochecer en el glamping Amaraxe, en Porto do Son
Por las noches, el espectáculo lo ofrece el cielo estrellado.

Este ecoglamping invita al recogimiento y la relajación, que se potencia con una oferta de masajes, y también a la confluencia con la naturaleza y con el entorno, en una apuesta por la sostenibilidad y el apego al medio natural al que también contribuye contar con cargadores para coches eléctricos o un futuro servicio de alquiler de bicicletas.

Una huésped del glamping Amaraxe, en Porto do Son
El boca a boca ha hecho que este verano se cuelgue el cartel de completo.

Es ya una sostenibilidad que la familia tiene en marcha desde hace un tiempo con el proyecto de turismo sostenible de las ‘Casiñas Mariñeiras’ de Portosín, dos antiguas casas de pescadores situadas en el pueblo marinero de Portosín en las que ya aplicaban su filosofía hospitalaria y de perpetuar el legado.

Exterior de la recepción del glamping Amaraxe, en Porto do Son
La recepción y zona multiusos tiene forma de cubo.

Para que la vivencia sea completa, en su mente está ofrecer una oferta de actividades paralelas como rutas de senderismo -aprovechando la ruta Portosín-Noia que pasa por la propiedad-, viajes en velero o propuestas gastronómicas.

Vistas desde el glamping Amaraxe, en Porto do Son
Las vistas desde el glamping son uno de sus principales lujos.

En todo caso, en sus primeras semanas ya han detectado que quién elige 'Amaraxe' lo hace para quedarse en el cobijo que ofrecen sus árboles y mecidos por el sonido del mar. Esos escalones con madera reciclada de batea que sirven para moverse arriba y abajo por los desniveles del terreno son unas escaleras hacia el mar que les recuerdan a la mítica canción de Led Zeppelin -Stairway to heaven (Escalera al cielo)-, pero en versión marinera.

'ECOGLAMPING AMARAXE' - Lugar de Linteiros, s/n. Miñortos, Porto do Son (A Coruña). Tel. 606 711 048.

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