Paraje de Las Cuevas y Barrancohondo

Paraje de Las Cuevas y Barrancohondo

Información turística: 978706001

http://www.tramacastilla.com/

Un letrero en la plaza misma del pueblo indica el camino que debemos seguir al Paraje de Las Cuevas, un desfiladero que acompaña el nacimiento y el curso del río Noguera; un capricho que la naturaleza ha forjado con una complicidad única entre agua y piedra. Varios puentes cruzan de un lado a otro los tramos del río para ir yendo y viniendo, o detenerse en medio según convenga, y admirar esta obra de cerca, apreciando con calma las formaciones que ha construido la erosión líquida sobre la piedra rocosa.
El fluir de la corriente envuelve nuestro recorrido a lo largo de estas paredes calcáreas impresionantes, que se adornan aún más con las oquedades que surgen por el trayecto. En el mismo nacimiento del río encontramos la Cueva de la Bruja; algo más adelante, la Cueva de la Esbarosa, que construye un tobogán liso, por el que nuestro niño interior quiere deslizarse, emulando juegos perdidos de la infancia. En la Cueva de los Urgachos se pueden apreciar algunas estalactitas.
Si el Noguera crea belleza a su paso, del igual modo procede el otro río que acompaña a Tramacastilla, el Guadalviar, que discurre formando gargantas y cañones de parecida hermosura. Destaca Barrancohondo, un lugar donde las altas paredes rocosas se estrechan para contener la bravura del cauce fluvial. El paso es tan estrecho que el ruido del agua nos arranca y nos vacía de todo bullicio. Sólo su rumor se impone. Nos desconecta de la urbe y nos conecta con la naturaleza.