Almazán

Almazán

Información turística: 975300461

http://www.almazan.es

Almazán luce orgullosa los restos de su muralla defensiva, que discurren frente al río y el frondoso Parque de La Arboleda, donde cada orilla del camino muestra una panorámica distinta. Depende de lo que queramos mirar, bien el río, bien el verdor de la naturaleza, bien las defensas exteriores de la localidad soriana. Llegar a Almazán es pisar tierra de reyes y castillos a orillas del magnífico río Duero. Este municipio castellano-leonés fue hogar de los Reyes Católicos y de su corte. Isabel y Fernando se alojaron en el enorme Palacio de los Hurtado de Mendoza, situado en la Plaza Mayor. No fueron las únicas personalidades que frecuentaron esta ciudad medieval: el dramaturgo Tirso de Molina ejerció de fraile en el Convento de la Merced y se dice que, tras su muerte, fue enterrado en el cementerio local. El pueblo conserva varias entradas medievales que nos harán sentir como verdaderos caballeros o doncellas. Rodeada de calles estrechas, su Plaza Mayor marca la diferencia, al mostrar un amplio espacio abierto donde es posible apreciar la fachada del palacio señorial, la Iglesia de San Miguel y el Ayuntamiento. Localidad muy festiva, sus eventos patronales se celebran en torno al primer domingo de septiembre, en una celebración marcada por los conciertos, las sonrisas y la pasión religiosa por su patrón, Jesús Nazareno. Pero eso no es todo. Cada 17 de mayo, desde hace más de 200 años, el día gira en torno al Zarrón, un personaje vinculado a la actividad pastoril del pueblo y a la cofradía de San Pascual Bailón, que perseguía a los jóvenes que buscaban importunar la procesión del santo.

Uno de los personajes ilustres nativos de Almazán fue Diego Laínez, jesuita español compañero de san Ignacio de Loyola y sucesor suyo como general de la Compañía de Jesús. Fue uno de los teólogos más influyentes en el Concilio de Trento.