{{title}}
{{buttonText}}
1 /

La Carolina

Un lugar con Historia

Compartir

La Carolina es un pueblo orgulloso de su pasado. No se olvida cómo fue el emplazamiento de la histórica batalla de las Navas de Tolosa, esa que dio el decisivo golpe a Al-Ándalus en la Reconquista. También los visitantes pueden rememorar la fecha mediante la leyenda del pastor del monumento de La Carolina, o con reproducciones de los armamentos utilizados en la contienda gracias al museo de Santa Elena. Pero La Carolina también es tierra de bandoleros de Sierra Morena como el mítico Tempranillo, de "Nuevas Poblaciones" de colonos centroeuropeos que crearon una mezcla de caracteres y rasgos única en su género -homenajeada en las Torres de la Fundación-, y de melodías sobre un baúl de los recuerdos cantadas por su vecina Karina. Punto de encuentro entre Castilla la Mancha y Andalucía por el parque natural de Despeñaperros, las calles de esta localidad son amplias y soleadas. Poseen un corte neoclásico de inspiración parisina. Allí abundan los bulevares arbolados llenos de plazas poligonales. A este modelo tan clásico hay que agregarle los modernos graffitis de profesionales del spray que demuestran que esta pintura urbana también tiene alma de arte.

No hay que olvidar los bellos paisajes naturales ganados sobre todo por los olivares que circundan esta población serrana donde pastan los más briosos toros bravos. En ellos se pueden practicar deportes de riesgo, caza -la perdiz es un elemento básico de su dieta-, o pesca en el sereno embalse de la Fernandina. A condición de que se haga con caña y mosca, para que se puedan atrapar como es debido las truchas, lucios, carpas etc. Y para paisaje, su rasposa mina de la Torrecilla que tiene más de 500 metros de galerías bajo tierra desde donde aún se escuchan las notas de las tarantas de los antiguos mineros.  

Contacto