Navalonguilla

Navalonguilla

Información turística: 920343801

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Municipio de unos 250 habitantes al que se accede por la carretera AV-P-537 o por un desvío desde la N110. Lo forman Navalonguilla y Navalguijo y dista de Ávila 98 km.

El término se enclava en pleno macizo occidental de Gredos, en el Parque Regional y muy cerca de la comarca extremeña de la Vera, al sur. Los dos pueblos ocupan valles escondidos, rodeados de una orografía accidentada con bosques, sotos y vegetación de ribera, prados naturales o cercados, roquedos, barrancos y un entramado de arroyos que tributan en la garganta de los Caballeros (desemboca en el Tormes, al norte).

El término despliega rutas en parajes muy diversos: la senda fluvial de la garganta en descenso hacia la aldea de Tormellas, o en sentido contrario hasta su origen: la laguna glaciar del mismo nombre, rodeada de un circo granítico espectacular y cimas como Riscos Altos y la barrera del Campanario, más allá el Jurraco y la Covacha. También a otros montes como el Lucía, alto Batallas, el Tormal o el Pastor.

Junto a los pueblos hay zonas de baño y pozas naturales, con agua sana y bastante fría incluso en verano, también algún coto de pesca truchera. El cauce del Caballeros también da para descenso de piraguas y kayaks. Los caseríos reúnen una pintoresca colección de arquitectura popular en sillarejo, aunque hay bastantes viviendas encaladas o con revoque blanco: cercados, cobertizos, corrales con grandes portones, lavaderos y fuentes de pilones, ventanas y puertas con cercos de grandes bloques de granito, puentes y canales que surcan algunas calles.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se desmarca del sillarejo civil con sillares bien cortados, una torre que si no parece más esbelta es por la altura de la nave, curioso tejadillo con cerco de piedra en la entrada y armaduras de madera en el interior.

Dos ermitas: la de Nuestra Señora de los Leones, en las afueras de Navalonguilla, rodeada de prados y bosque (con un atrio moderno y una fuente en frente). Y la de San Miguel entre los dos pueblos, otra excusa para el senderismo.

Navalonguilla tiene museo de la trashumancia. Su cercanía con los pasos hacia Extremadura explica la larga tradición viajera de los ganados propios, de otros muchos pueblos serranos y hasta de las llanuras salmantinas y abulenses al norte. Dos maniquíes recuerdan el atuendo masculino antaño típico de Ávila: el traje de pana y la capa negra, o más bien capote por lo recio del paño.