Port d'Andratx

El puerto de pescadores feliz y cosmopolita

1 / 10

Mostrar todas las fotos

Compartir

Compartir

Una parte del Port d’Andratx se mantiene fiel al pueblito de pescadores que una vez fue, y lo manifiesta en las ventas de pescado en su lonja o en las incontables horas que los pescadores dedican en el puerto a sus tareas para poder salir a faenar cada día. Y mientras uno de ellos repasa sus redes o saca el pescado del barco, en las terrazas del puerto alguien se entretiene contemplándolo, dejando pasar las mismas incontables horas antes de pasear por las más selectas tiendas o de darse un homenaje en alguno de los muchos magníficos restaurantes del puerto.

Port D’Andratx es uno de los puertos más hermosos de Mallorca, rodeado de calas de aguas cristalinas en un ambiente cosmopolita y desenfadado en el que se ofrecen múltiples actividades, la mayoría de ellas relacionadas, cómo no, con el mar.

En los amarres del Puerto pueden reposar hasta 500 barcos. Una de las mejores excursiones marinas que se pueden hacer desde allí es a Sa Dragonera, una isla deshabitada -por los humanos- que sirve de refugio a multitud de aves y dibuja en su superficie senderos para que el observador las aviste. Conviene no olvidar los prismáticos.

Cala D’Egos, Cala Moragues, Cap de Mar o Cala Llamp son algunas de las mejores playas para disfrutar de sus aguas puras. Pero quienes prefieran el paseo entre los monumentos también tienen su sitio en Port d’Andratx. La Iglesia de Santa María de Andratx, levantada a principios del siglo XIX sobre los restos de la primigenia del XIII, alberga interesantes retablos y un cuadro que representa el desembarco del turco en 1578: ‘Quadre des Moros’. Las torres defensivas son testigos de tiempos en que la isla estaba sometida al acoso de los piratas. Destacan, actualmente parte de una vivienda, la de la calle Rodríguez Acosta, y también la de San Carlos, en la Mola. Pero a esta última conviene ir al caer tarde, y aprovechar para disfrutar de una magnífica puesta de sol.

Localización