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Saro

Prados, cabañas y necrópolis medievales

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En la cuenca del Río Llerana hasta su confluencia con el Pisueña se distribuye el municipio de Saro, en un territorio alomado, con praderas salvadas por algunos retazos del arbolado original. En las zonas más altas abundan las castañedas y algunos acebos y todavía quedan algunas cagijas, como las del robledal de Zarrizuela, entre Llerana y el límite sur del municipio. Y durante la mayor parte del curso, el río está acompañado por un estrecho bosque de ribera compuesto fundamentalmente por alisos, aunque también se pueden encontrar sauces, fresnos, avellanos, arces y espinos. 

Dos pueblos conforman el municipio: Llerana, con la mitad de la población viviendo dispersa por sus prados, al estilo pasiego, y Saro, entidad principal, con importantes ejemplos patrimoniales como la Iglesia Parroquial de San Tirso, en Saro de Abajo, el Palacio de los Gómez Barreda, en Saro del Medio, y multitud de escudos heráldicos en Quintanar. Se conservan los rollos heráldicos que cerraban la finca de la Casa de Saramilla, del siglo XVIII, declarados Bien de Interés Cultural en 2002. Uno de los mayores atractivos de Saro es la existencia de dos necrópolis altomedievales situadas en Saro de Carriedo, una en el lugar de Cagigal del Rey y la otra en la Mies de Santiago.