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Tudanca

Una casona literaria

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Entre los miradores de El Potro y el de Cueto Forcada, cruzado por el río Nansa, en un paisaje montañoso y abrupto, de empinadas cuestas, se distrubuye el municipio de Tudanca, con la capital considerada Conjunto Histórico-Artístico. En ella abundan las casas rústicas, dispuestas en hilera, adaptadas a la morfología del terreno. La mayoría de las viviendas son de dos plantas, orientadas al sur o al este. La cubierta suele ser a dos aguas, sobre la fachada principal y la posterior. Se conservan aún multiples elementos arquitectónicos tradicionales, como los hornos, que se suelen ubicar en algún esquinal del primer piso, junto a la cocina. Entre ellas destaca la Casona de Tudanca, construida en tiempos de Felipe V y en la que veraneaba el escritor y erudito José María de Cossío. Hombre de buenas amistades, en su casa recibió a Unamuno, Giner de los Ríos, Alberti y Gerardo Diego, entre otros.

Unamuno describió el valle tras su visita en 1923: "A un lado y otro del río Nansa, en el valle de Tudanca, se alzan montañas y riscos, revestidos unos de robledos y hayedos, con avellanos y otras especies además y altas praderías que cierran el azul del cielo con la verdura de los pastos, a los que viene a acariciar la bruma tutelar. En el fondo, junto al río, los maizales ponen su nota de cultivo casero. Y entre los maizales, junto a la pobre iglesiuca, está cerrado el huerto de la muerte, el cementerio de Tudanca, sobre el que vigila una cruz de piedra". Convertida en museo, la Casona de Tudanca alberga una espléndida biblioteca, con más de 25.000 volúmenes entre los que destacan manuscritos de Federico García Lorca y Camilo José Cela.

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