Exposición fotográfica de Gerardo Vielba en Madrid

Fotos en el neorrealismo del 600

Exposición fotográfica de Gerardo Vielba en Madrid
La vida corriente retratada con un enorme sentido poético, que destierra el menor rastro de victimismo y feísmo.

La Sala Canal rescata el trabajo de Gerardo Vielba, figura clave de la fotografía española, dentro del festival PHotoESPAÑA, que celebra en Madrid su 24ª edición.

Para Gerardo era como un mantra. "Promocionar la fotografía, promocionar la fotografía…", en todo lugar, en todo momento, de cualquier forma, de todas las maneras posibles. Este enorme fotógrafo ha sido felizmente rescatado por la Sala Canal Isabel II y la edición de este año del festival PHotoESPAÑA, en una exposición que pone en valor el trabajo de un autor implicado, como pocos de nuestro panorama cultural, con el noveno arte.

Cartel de la exposición.
Gerardo Vielba es piedra clave de la nueva fotografía española.

Un centenar largo de fotografías, entre las que se encuentran sus imágenes más conocidas junto otras que han permanecido inéditas hasta ahora, como la curiosa serie tomada por Vielba en un viaje de seis días a París. Un universo de imágenes que se completa con otros elementos, entre los que descolla una selección de los dibujos salidos de sus talentosos lápices. Teórico, crítico, divulgador, maestro de jóvenes, editor e innovador, pero sobre todo fotógrafo en el sentido más amplio de la palabra.

Su obra es un riguroso catálogo del neorrealismo del 600 que fue la España de los pasados sesenta. Foto: Gerardo Vielba
Su obra es un riguroso catálogo del neorrealismo del 600 que fue la España de los pasados sesenta. Foto: Gerardo Vielba.

"Se dedicó por completo a la fotografía y si es algo menos conocido que otros fotógrafos contemporáneos suyos, es por el tiempo que le restó de hacer fotos su enorme inquietud e hiperactividad", explica Antonio Tabernero, comisario de la exposición, delante de la que tal vez sea su más conocida imagen, tomada en la playa de Santander en la que un hombre lee el periódico frente al Cantábrico mientras delante de él pasa un barquillero, y que es el cartel de la muestra.

Perteneció Gerardo Vielba a la Escuela de Madrid, integrándose en el potente grupo fotográfico La Palangana, activo colectivo surgido a finales de los pasados 50 en la capital. Compañero, por tanto, de imprescindibles como Ramón Masats, Gabriel Cualladó y Francisco Ontañón, fue amigo de César Manrique. Su enorme talla teórica tiene réplica correcta en su trabajo fotográfico, como puede verse en la obra que cuelga en las paredes de la Sala de Canal.

La muestra incluye una selección de los dibujos salidos de sus talentosos lápices.
La muestra incluye una selección de los dibujos salidos de sus talentosos lápices.

La personalidad discreta de Vielba le ha colocado en un segundo plano, algo que no se corresponde con el valor de las imágenes que hoy vuelven a primer plano. Frente al rancio pictorialismo y el pintorequismo reinantes en la foto de aquellos momentos de un país tirando a gris oscuro, se erige la figura de este autor que, como el resto de colegas de su grupo, es piedra clave de la nueva fotografía española. La obra que hoy se expone en Madrid, en realidad es un riguroso catálogo del neorrealismo del 600 que fue la España de los pasados sesenta.

La exposición se encuentra en la Sala Canal Isabel II.
La exposición se encuentra en la Sala Canal Isabel II.

Vielba prefirió mantenerse en un segundo plano, consagrando la mayor parte del tiempo a divulgar sus conceptos fotográficos, convirtiéndose en padre de la renovación de este arte en nuestro país. Como se ve en su trabajo, lo hace de una manera sencilla. Imágenes callejeras sin el menor artificio, se diría que tiradas a vuelapluma.

La vida corriente retratada con un enorme sentido poético, que destierra el menor rastro de victimismo y feísmo. Son fotos optimistas, algunas de las cuales recuerdan a Doisneau, otro gran optimista, contemporáneo francés de Vielba. Sobre todo, el trabajo de este fotógrafo madrileño compone un discurso artístico de primer orden, que ha influido de manera decisiva en la fotografía moderna de nuestro país.