Empieza a planear todo lo que vas a hacer cuando esto acabe

Quedar más con los amigos, invitar a mi madre a ese restaurante que acaban de abrir, probar nuevos sabores, subir al coche y recorrer carreteras para perderme, ir a lugares donde no haya estado, vivir nuevas experiencias, coger olas por primera vez… Ese día llegará. No dejes de pensar qué es lo primero que vas a hacer.

Volveremos a juntarnos, a abrazarnos y a compartir buenos ratos. A acompañarte en tus viajes, desvelándote todos los secretos que hemos ido descubriendo in situ para que tú los disfrutes. Volveremos a contarte qué platos son la bomba y en qué mesas hay que sentarse para hablar de lo divino y lo humano, mientras saboreas un buen menú y brindas con una copa de ese vino sencillo de pequeño productor del que solo hay unas cuantas botellas. 

Inspírate en nuestras rutas literarias, siguiendo los pasos de los escritores extranjeros que se enamoraron de España y supieron ver lo que a veces nos pasa desapercibido a pesar de tenerlo tan a mano. Es hora de plantearse experiencias: viajar en globo o surcar cañones de leyenda o saludar al buen tiempo en la meca del hipismo, disfrutando del dolce far niente.

'Paddle Surf' en la Laguna de San Pedro, del parque natural de las Lagunas de Ruidera.
Lagunas, ríos, deportes al aire libre... nos esperan. Foto: Sofía Moro.

Será por planes originales, si lo que nos van a faltar son días para materializar tantos viajes. Hay que regresar a las barras y a tantas mesas que nos hacen felices. Comer rodeados de los nuestros en todos esos restaurantes que nos recomiendan los propios cocineros, donde se sienten como en casa y cocinan de maravilla. Probar las nuevas aperturas y acercarte a los sitios de siempre como si fuera la primera vez. Un picoteo de lujo y una charleta con los parroquianos habituales. Volver a las buenas costumbres, esas que ahora tanto echamos de menos.