Los molinos de Castilla-La Mancha

Entre Quijotes, el cortejo fúnebre de Primo de Rivera, nazis, maquis y japoneses

Los molinos de Consuegra.
Los molinos de Consuegra.

Los turistas se acercan hasta los cerros de Mota del Cuervo, Campo de Criptana y Consuegra sobre todo en busca de algún rastro de Don Quijote. Pero los molinos más importantes de España esconden mucho más: desde la conmoción de Ramón Serrano Suñer hasta objetos de Sara Montiel o historias de bombardeos. Todo, por supuesto, con sabor a queso y azafrán.

Los complejos de molinos de viento más importantes del país se encuentran en los cerros de Mota del Cuervo, Campo de Criptana y Consuegra, pueblos de tres provincias distintas, Cuenca, Ciudad Real y Toledo. Desde que en el siglo XVI apareciera en España esta nueva tecnología importada de los Países Bajos, en sustitución de los inseguros molinos de río, sus construcciones se convirtieron en faros de un mar de tierra mansa.

Matacabras, ábrego, solano o cierzo son términos utilizados para nombrar al viento, una energía caprichosa e irregular, pero también una fuerza gratuita e inagotable. A la edad del viento siguió la del vapor y a esta la de la electricidad. Aunque la aparición de las harineras a principios del siglo XX fue la causa definitiva para que los molinos de viento frenaran sus aspas, los devastadores efectos de la Guerra de la Independencia y las destrucciones que originaron las tropas francesas marcaron el declive de los molinos de viento.

Ni Cervantes, poco dado a revelar los lugares donde sucedían las hazañas de su personaje más conocido, ni los viajeros del XIX que pasaron por estas tierras siguiendo los pasos de don Miguel, nos descubrieron en qué lugar don Quijote se encaró con esos gigantes con sombrero y brazos de dos leguas de alto. Sin duda, en uno de estos tres pueblos tuvo lugar el ataque que se quedó en la memoria del pueblo.

La belleza de Mota del Cuervo.

Los siete molinos de Mota del Cuervo

A unos 150 km de Madrid, en la provincia de Cuenca, se encuentra Mota del Cuervo, tan conocida por su complejo lagunar de Manjavacas, un paraíso para flamencos declarado Reserva de la Biosfera, como por su Balcón de la Mancha, el cerro donde se ubican sus siete molinos de viento. El Gigante, molino que da la bienvenida al visitante, es la sede de la oficina de turismo de La Mota y Museo de la Molienda. Cuenta con maquinaria para moler y se puede visitar en estas fechas de martes a domingo de 10.00 a 14.00h y 16.00 a 20.00. Cierra los domingos por la tarde y los lunes no festivos. Todas las mañanas de los sábados se desarrolla una molienda tradicional en la que se enseña el proceso por el cual se convierte el grano en harina.

La rueda Catalina de Mota del Cuervo.

La restauración de los molinos en esta localidad se realizó siguiendo el modelo del Zurdo, un molino citado ya en el catastro del marqués de la Ensenada en 1752. Paradojas de la vida hicieron que El Zurdo pasara a propiedad de Ramón Serrano Suñer, cuñado y ministro de Franco, que se quedó compungido al verlo deteriorado cuando, en 1939 la comitiva que llevaba los restos de José Antonio Primo de Rivera a hombros de sus camaradas camino de El Escorial, hizo una parada en Mota del Cuervo.

El Goethe, en honor a Alemania, el Franz Grillparzer, dedicado al dramaturgo sueco y a su país, el Piqueras, Cervantes e Irak conforman este complejo molinero.

La tradición alfarera de fabricación de cántaros hechos por mujeres cuenta con un Museo de la Alfarería en el corazón del barrio de las Canterías, donde se recoge una muestra de las piezas más representativas esta actividad moteña.

El paisaje molinero de Campo de Criptana.

Un paisaje familiar: los molinos de Campo de Criptana

Viajando hacia el sur por la N-420, a cinco leguas de La Mota (28 km) el cerro de los molinos de Campo de Criptana, al nordeste de la provincia de Ciudad Real, sobresale imponente a la planicie. Diez molinos se conservan de los treinta y cuatro que coronaron la colina cuando en 1575 las relaciones topográficas de Felipe II constataron su existencia. La aparición de granos extranjeros en el mercado español a finales del XIX y el abandono del cereal a favor de la vid, provocaron una crisis que aceleró la interrupción de su uso en el primer cuarto del siglo XX.

Restos de un molino antiguo en Campo de Criptana.

Contemplar el conjunto molinero de Criptana es como ver un lugar donde ya se ha estado, aunque sea la primera vez que se visita. Viajeros japoneses buscan cada día a ese samurai que existió y que se llamó Don Quijote. Los operadores turísticos también favorecen las visitas de sus clientes en connivencia con las autoridades locales.

Culebro, el molino dedicado a Sara Montiel, hija de Criptana, conserva objetos relacionados con la actriz que encandiló a Hollywood. El "arquitecto del cine" Enrique Alarcón, menos conocido que su paisana Sara pero con una trayectoria impresionante al lado de Buñuel, Berlanga o Nicholas Ray, comparte el molino Cariari dedicado a él y al cine de su tiempo.

Los objetos de Sara Montiel.

Cada primer domingo de mes en horario de mañana, se escenifica en el molino Burleta una molienda tradicional. En julio y agosto, los primeros sábados de mes, la molienda se celebra por la noche.

Con una llave gigante entre sus manos, hecha más bien para un castillo que para un molino, un guía local cuenta a los visitantes historias de nazis y maquis, bombardeos que destruyeron parte del cerro en busca de guerrilleros escondidos en cuevas cercanas. La llave abre la puerta del molino Infante, donde se encuentra la maquinaria original del siglo XVI. La rueda catalina, la garrucha del freno, la madre y el fraile entre otras piezas, nos trasladan en el tiempo a las historias de molineros que tanto dieron qué hablar.

La molienda en Campo de Criptana.

Consuegra o los 12 molinos custodios

Consuegra, a una media hora de Campo de Criptana si aprovechamos la autovía de los viñedos (CM-42), es el pueblo molinero de Toledo. En el cerro Calderico se levantan los 12 molinos de viento que custodian al castillo de la Muela, una construcción que se remonta a la etapa del Califato de Córdoba. Caminando por la senda asfaltada que sube al cerro nos topamos con Bolero, el molino que alberga la oficina de información al visitante. A pocos metros el molino Mambrino, convertido en una tiendecita, ofrece degustaciones de queso, bebidas refrescantes y una conversación amena del señor que lo atiende. Cerca de la cima del Calderico, el Caballero del Verde Gabán es el molino literario del complejo y Espartero y Rucio son los molinos que aun conservan su maquinaria de madera.

El azafrán, el oro rojo, es la especia esencial de Consuegra y la agasajan a finales de octubre con las fiestas de la Rosa del Azafrán, un referente del turismo cultural en todo el país. El molino Sancho, otro de los que conservan su maquinaria original del siglo XVI, es el protagonista esos días de la molienda de la Paz, un acto en el que la harina salida del trigo se empaqueta en saquitos para repartir a los presentes durante el último fin de semana de octubre. El último o el único recuerdo de la visita se suele hacer en el molino Rucio, el más visitado por alemanes y chinos que llegan con el tiempo justo para bajarse del bus turístico y disparar ráfagas de fotos que durarán para siempre.

Los visitantes del Cerro Calderico.

No estaría completa la visita a los cerros molineros si no nos detenemos a contemplar la caída del sol en cualquiera de los tres lugares mencionados. Ver la extensión de la llanura manchega y los pueblos que quedan a nuestros pies es un deleite para cualquiera. Ya sin luz, el cielo se llena de pellizcos intermitentes, luces provocadas por los aerogeneradores que desde hace poco coronan las colinas para seguir aprovechando el viento. 


Mota del Cuervo
Oficina de información: Molino el Gigante, Sierra de los molinos s/n. 
Tel: 967 18 06 19 — 697 73 36 83 / turismomotadelcuervo@gmail.com

Campo de Criptana
Estos molinos se pueden visitar todos los días de 10 a 14h y de 16 a 18.30h.
Información turística: Molino Poyatos
tel. 926562231-926563931 / turismo@campodecriptana.es

Consuegra
Oficina de información turistica
Molino El Bolero, cerro calderito s/n. 
Tel/fax: 925 47 57 31  

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