Solo unos pocos privilegiados pueden asomarse cada mañana al balcón de su casa y contemplar la espectacularidad del mar. Pero con esta selección de miradores naturales podrás sentir el olor a salitre, el sonido del batir de las olas, incluso el reflejo de los rayos del sol sobre las aguas cristalinas del Mediterráneo, el Cantábrico y el Atlántico. Y todo, aunque estés a cientos de kilómetros de la costa.