Cata de vinos naturales

Deja que te hablen los vinos sostenibles

El sumiller Xavier Saludes, de 'Vinoteca Tierra', nos acerca a las virtudes y aromas de los vinos naturales, en los que no se utiliza ningún tipo de añadido químico durante su proceso. Prepara las copas, descorcha la botella y prepárate para disfrutar de un sorbo sostenible, delicioso, y en este caso, burbujeante.

De entre todas las botellas que Xavier Saludes exhibe en las estanterías de su 'Vinoteca Tierra', escoge una de las últimas referencias en llegar: el iNat, un espumoso con varietal 100 por 100 garnacha, proyecto de la bodega 'Sotomanrique', situada en plena Sierra de Gredos. "Es un vino que nace y sale solo de la uva, nada más", cuenta Xavier, para quién este tipo de vinos bien hechos suponen un sorbo de lo "más placentero". A través de este vino de Cebreros, el sumiller desvela algunas de las maravillas de brindar con un vino sostenible.

Cata vino natural
En los vinos naturales no se utiliza ningún tipo de añadido químico durante su proceso.

"Este vino en concreto crece en suelos muy granitos, desmembrados, con pequeños esquistos de pizarra, lo que aporta una acidez y frescura muy interesante en boca, haciendo que sea un vino muy fácil de beber", explica Xavier, mientras le quita la chapa corona a la botella. "Es una botella a la que se le podría hacer incluso la técnica del degüelle", comenta. 

"La finalidad de un vino natural es que siempre predominen los aromas primarios, los que proceden de la zona, del clima, del paisaje y de la propia uva. En boca sugieren aromas a jazmín, frutas del bosque, fresas... y en este vino en particular de hueso de fruta…. Son vinos sencillos pero en "la virtud está en la sencillez", asevera este entusiasta de los vinos de terroir

Este vino tiene otra particularidad: su forma de elaborarlo parte de un método ancestral. "Tras la vendimia, cuando llega a bodega y hace la fermentación, ésta se para en un momento determinado y a una temperatura controlada. Son fermentaciones lentas. La crianza de estos vinos se hace con sus propias lías –entre 6 y 8 meses– y con el azúcar residual se genera una segunda fermentación en botella que produce ese carbónico que aporta una sensación crunch y una gran frescura", detalla Xavier, mientras invita a que brindemos en casa.

Más en...