'Finca de Arrieta' de 'Lanzarote Retreats' en Lanzarote

Inglés y vacaciones sostenibles en un 'glamping' familiar

Los niños pasan horas y horas en la piscina de la ecofinca.
Los niños pasan horas y horas en la piscina de la ecofinca.

Regentado por ingleses y la mayoría de los clientes procedente de Reino Unido, alojarse en esta eco finca de 'Lanzarote Retreats', en Lanzarote, es como una inmersión lingüística para toda la familia en la lengua de Shakespeare. Para seguir sumando puntos, se trata de una mini villa –dispone de tiendas para glamping o casas de diferentes tamaños– en un entorno de energías renovables y compromiso con el medio ambiente.

Cuando Tila y Michelle Braddock se compraron hace más de una década una propiedad en el municipio de Arrieta, en Lanzarote, no se imaginaron cómo evolucionaría lo que iba a ser su primera vivienda en la isla. Llegados de Reino Unido, cuando descubrieron lo caro que les saldría simplemente llevar la instalación eléctrica hasta su terreno, no lo dudaron. Empezaron con los paneles solares y ese fue el inicio de lo que hoy es una finca ecológica en el norte de la isla de los volcanes, con mucho respeto por el medio ambiente pero sin descuidar las comodidades que ofrecen los alojamientos de lujo.

Dentro del alojamiento destacan las 'yurtas', tipo de tienda de algunos pueblos de Mongolia.
Dentro del alojamiento destacan las 'yurtas', tipo de tienda de algunos pueblos de Mongolia.

Este mini pueblo, con sus senderos a modo de calles y enormes zonas comunes, lo constituyen villas para familias, cabañas tradicionales y varias yurtas, unas tiendas típicas de algunos pueblos de Mongolia. Solo que aquí no falta detalle para mejorar la estancia del huésped, como la botella de cava de bienvenida que nos espera en la cocina al aire libre de nuestro alojamiento: la Eco Chico Yurt. Y ojo, que dentro del precio de algunas viviendas está incluido un coche híbrido de alquiler, perfecto para moverse por la isla y entregado en el mismo aeropuerto. 

En el baño del alojamiento Eco Chico Yurt crece una palmera.
En el baño del alojamiento Eco Chico Yurt crece una palmera.

La distribución de la casa mongola y la construcción de las otras diseminadas por toda la finca está pensada para respetar la intimidad de cada vivienda, sin que el vecino pueda invadirla de manera alguna. A parte de este hecho tan importante, el resto está concebido para fomentar un turismo responsable y sostenible desde el minuto cero. En el cuarto de baño una enorme palmera se abre paso hacia el techo, atravesándolo, y justo en una de las paredes se encuentran las primeras instrucciones ecológicas: cómo aprovechar el agua de la ducha con un baño vacío disponible. 

La finca es como un mini pueblo de casas y tiendas separadas por senderos.
La finca es como un mini pueblo de casas y tiendas separadas por senderos.

"A mi padre siempre le gustó reciclar, renovar, reusar… con esa mentalidad de preservar lo natural. Tenemos unas 100 placas solares y tres que se mueven y generan el triple de electricidad que las estáticas, y funciona, porque nosotros tenemos un generador por si las moscas y llevamos sin ponerlo en marcha más de dos años", asegura Josh Braddock, hoy mano derecha de sus padres en el negocio familiar. A la energía solar se suman los molinos de viento y la participación de los clientes para convertir el alojamiento en un lugar completamente respetuoso con el entorno porque aunque no se obliga a reciclar, por ejemplo, a la mayoría de los niños les encanta hacerlo y rápidamente toda la familia se suma a estas dinámicas casi sin darse cuenta.

La casa más grande de la finca es la Farm House, decorada con motivos asiáticos.
La casa más grande de la finca es la Farm House, decorada con motivos asiáticos.

Un 80 % del turismo de 'Finca de Arrieta' procede de Inglaterra y viaja en familia. Para lo primero, saber que alojarse aquí es como un curso acelerado y completo de inglés; para lo segundo, algunos apuntes. En las casas no hay wifi, lo que –según Josh– ayuda a que los padres le dediquen más tiempo a los hijos. Sin embargo, hay actividades para todos. Yoga o pilates para los mayores y sesión de cine una vez a la semana para los más peques. Hacia las 5 de la tarde, una decena de niños corre a ocupar un lugar en las colchonetas del salón común cercano a la piscina. Compartir este momento ahora mismo es lo más importante; lo que se va a proyectar parece no importar a ninguno de los chavales que toma asiento mientras hablan entre ellos, siempre en la lengua de The Beatles.

Vista general de 'Finca de Arrieta' con el mar al fondo.
Vista general de 'Finca de Arrieta' con el mar al fondo.

"Mi hermano y mi hermana también hacen a veces de niñeras y traen una televisión grande, preparan palomitas y ponen una película", se ríe Josh mientas lo cuenta, "así se relajan los niños y se relacionan entre sí, como en la zona de juegos o en el trampolín". Y por si todo esto fuera poco, también tienen para entretenerse la piscina, las gallinas y los burros que hay en la finca y que los niños pueden alimentar, siempre siguiendo las indicaciones del personal del alojamiento.

Los huéspedes más pequeños esperan con entusiasmo la tarde de cine.
Los huéspedes más pequeños esperan con entusiasmo la tarde de cine.

Confianza y buen ambiente

En nuestra yurta, donde los suelos de mármol que la rodean por fuera, la cocina abierta, las tumbonas y las palmeras nos transportan muy lejos de Mongolia, pensamos en cocinar algo rápido para cenar y nos encontramos con la segunda eco idea: usar el agua que sobra para regar los jardines. La finca también tiene una cocina solar y los contenedores de basura están dispuestos para el reciclaje. No es que uno piense que va a salvar el planeta con unos días de vacaciones, pero sienta bien descubrir que las pequeñas aportaciones contribuyen.

Una placentera siesta en el interior de la Eco Chico Yurt.
Una placentera siesta en el interior de la Eco Chico Yurt.

Para la cena, recuerda que aquí hay 'casi' de todo y uno puede disponer de ello con un sistema basado en la pura confianza. En el salón, hay una nevera llamada Honesty Fridge y, un poco más allá, una tienda denominada Honesty Shop. De aquí, coges lo que quieras y lo apuntas en una lista ubicada en la pared o lo pagas en el momento dejando el dinero en una cajita que está disponible (o directamente en recepción, que solo funciona de 9 a 14 horas). Es decir, sigue las costumbres de un buen hostel, lo que además fomenta el buen rollo y la interacción entre los inquilinos con colchonetas en los espacios abiertos, libros, guitarras y zonas seguras para los más pequeños.

El sistema de compra dentro de la finca se basa en la confianza. ¿Te apuntas?
El sistema de compra dentro de la finca se basa en la confianza. ¿Te apuntas?

Julie, una de las encargadas, afirma en recepción que "la mayoría de la gente se relaciona entre sí, crean una comunidad y, a veces, ves a familias –que se han conocido aquí– reservando los mismos días para el año siguiente coincidir de nuevo". Julie habla con nosotros en inglés, aunque al igual que Josh, también domina el castellano.

Josh Braddock, hijo de los dueños, se ocupa de la Finca como el resto de la familia.
Josh Braddock, hijo de los dueños, se ocupa de la Finca como el resto de la familia.

Al atardecer, cuando cesa el ruido, el arrullo de las hojas de las palmeras mecidas por el viento se confunde con el sonido del mar que está cruzando la carretera que conduce hasta 'Finca Arrieta'. Un poco más allá, la playa del pueblo, famosa entre los surferos, sigue a las 8 de la tarde llena de familias que disfrutan de las últimas horas de sol. En los chiringuitos cercanos, la estampa se repite entre españoles y otros muchos europeos, algunos inquilinos de la ecofinca, que despiden el día de la mejor forma posible: a orillas del mar.

LANZAROTE RETREATS - Pueblo de Arrieta. Haría, Lanzarote. Tel. 928 82 67 20 .
La playa está a escasa distancia del alojamiento, en el pueblo de Arrieta.
La playa está a escasa distancia del alojamiento, en el pueblo de Arrieta.

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