Parque Natural de Sierra Nevada

Parque Natural de Sierra Nevada

Como si fuera un teatro romano gigante. Las montañas de Sierra Nevada son las enormes gradas de un escenario donde la Naturaleza representa su magistral obra. Una vez se abandona el pueblo de La Zubia, una estrecha carretera se abre paso entre un mar de pinos, encinas y robles. La vegetación cada vez se vuelve más frondosa en este espacio natural. Surcamos en coche o en bicicleta el estrecho camino que se adentra en un lugar de media montaña antes de llegar al parque nacional que tiene al Mulhacen como el techo que toca el cielo. No iremos en su busca en esta ocasión. Durante el camino hacia las Cumbres Verdes, el agua brota entre la masa boscosa a través de numerosos barrancos, muy frecuentes en La Zubia, como el de la cueva del Príncipe o de los Corvales. Más allá, surgen lugares ideales para encontrar espacios de soledad y puntos de partida de diferentes rutas de senderismo. Una de las más conocidas es la de la fuente del Hervidero que se adentra en los límites de Monachil, municipio que lo abraza. Sin embargo, si queremos regalarle a la vista buenas panorámicas habrá que hacer una parada en el mirador de la Espartera. En La Zubia, Sierra Nevada empieza a elevar sus cumbres.