Las calles repletas convierten a algunos balcones en las zonas privilegiadas desde donde otearlo todo. Las murgas entonan sus canciones y letras preparadas para amenizar a los asistentes con ritmos rápidos, letras pegadizas y actuaciones memorables. Pero también interviene el público participando en los concursos programados y remunerados de música, degustación gastronómica con las filloas (dulce más fino que la tortita) como máximo exponente o el fin de las fiestas con el entierro no de la sardina, sino de Ravachol, el loro parlanchín más famoso de la localidad.

Localización

Rúa Michelena, 30, 36002 Pontevedra