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Castromonte

Oasis ornitológico y reliquias cristianas

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Cuentan las crónicas de Castromonte (Valladolid) que el vetusto monasterio de la Santa Espina -declarado Bien de Interés Cultural- fue construido a instancias de doña Sancha de Castilla, hermana del rey Alfonso VII, gracias a la donación de una espina perteneciente a la corona con la que se crucificó a Jesús de Nazaret, que se saca en procesión en Viernes Santo. El monasterio se construyó en torno al siglo XII y de aquella época pervive la arquitectura original de la biblioteca, la sacristía y la sala capitular. Además de su importancia como monumento histórico, el Monasterio alberga también una exposición de mariposas en el claustro (abiero solo fines de semana y festivos) y un Centro de Interpretación de la Vida Rural de Castilla y León, que es un interesante museo de aperos de labranza, visitable previa cita.

En la actualidad, se puede recorrer el interior del monasterio de martes a viernes de 10.30 a 13.30 horas; de martes a jueves de 16 a 18.30 horas y los viernes está cerrado. Los sábados y domingos tiene visitas guiadas por la mañana y por la tarde. La mejor opción para conocer la disponibilidad de los turnos de visita es llamar a la Oficina de Turismo situada frente al monasterio, con el teléfono 645 581931. En la pedanía de la Santa Espina y su Casa de la Naturaleza nacen también dos rutas circulares de senderismo de dificultad baja: el Camino de la Granja y la Senda del Pantano, de gran interés ornitológico y medioambiental. Esta comarca es un oasis verde entre campos de cereales, con especies como águilas culebreras, milanos reales, cormoranes y garza real en el pantano.