Donvidas

Mirador a la meca (de las legumbres)

1 / 10

Mostrar todas las fotos

Compartir

Compartir

Pequeña localidad de menos de 40 habitantes a la que se accede por un desvío en la carretera entre Arévalo y Sinlabajos. Dista de Ávila 64,2 km.

Se sitúa en una elevación del terreno, de las más pronunciadas en este entorno de llanuras exactas. Y en ese altozano, la mayor cota se reserva a la iglesia de San Juan Bautista, una de las que conserva trazas mudéjares más puras. Perdió una fundamental, la torre que se derrumbó y fue reemplazada por una sencilla espadaña. Aún son visibles los cascotes en la base.

Aunque la iglesia fue reformada con hechuras barrocas, los elementos mudéjares son tan rotundos que sigue predominando dicho estilo, el único genuinamente español en la historia de la arquitectura. Hablamos sobre todo del gran ábside semicilíndrico que se prolonga en un tramo recto. Muy espigados, los nueve estrechos arcos ciegos, enterizos desde la base hasta casi alcanzar el alero, acentúan la verticalidad.

En el interior, más elementos singulares: la cúpula barroca, de planta elíptica, y restos de pinturas murales en lugar de las habituales filigranas de yeso; un can labrado, posible resto de la armadura de madera anterior; la talla gótica de la virgen apodada la Mingaliana (procedente de un despoblado cercano, algo muy frecuente en La Moraña), risueña, con una policromía muy llamativa y bien conservada, con el risueño Niño Jesús en el brazo izquierdo (y en el brazo izquierdo del niño, la bola del Orbe); un retablo mayor y dos menores de estilo barroco; y otro más original por su estilo plateresco, con seis tablas pintadas de notable calidad, que parecen proceder de otro despoblado próximo, El Pozo. Queda aún un precioso púlpito de forja con retorcidos motivos vegetales.

Las amplias calles de la población (es curiosa esa tipología en otros pueblos pequeños, como Aldeaseca) sorprenden con alguna que otra gran casona y una rara avis con armazón de madera vista.

El término de Donvidas forma parte de la zona ZEPA de protección de aves más amplia de Castilla y León, con más de un centenar de especies, sobre todo esteparias. La más emblemática es la avutarda, considerada el animal más pesado capaz de remontar el vuelo (los machos llegan a alcanzar los 20 kilos). También se ven colonias de aves de presa y carroñeras, desde el elanio de ojos rojo rubí a milanos, cernícalos primilla, aguiluchos cenizos, busardos o águilas perdiceras.

Contacto

Localización