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Endrinal

Una ermita en un paraje con vistas a las sierras

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A 54 kilómetros de Salamanca, y a menos de 14 de Guijuelo, se encuentra la localidad de Endrinal, un municipio de la comarca del Alto Alagón o Entresierras y que incluye a los núcleos de Endrinal, Casas de Monleón y Villar de Leche.

Al llegar al pueblo por la carretera de Guijuelo, lo primero que se puede ver es la ermita del Cristo del Humilladero, junto al cementerio. Se trata de una pequeña construcción del siglo XVII, aunque su portada, orientada al sur y precedida por un pórtico con cuatro columnas de granito, es del siglo XVI. Desde allí, las pequeñas y estrechas calles, que siguen un trazado irregular, van adentrando al visitante hasta el centro del municipio, donde se encuentra la iglesia parroquial de San Pedro que, según algunos estudios, estaría construida sobre un edificio primitivo que tenía una cripta situada bajo la actual sacristía, y donde se ha descubierto un subterráneo que conducía a la antigua casa del cura. La construcción anterior dataría, al menos, del siglo XI, puesto que en su alrededor se han hallado varias tumbas hechas de lajas de pizarra.

Aunque las diferentes reformas lo han ido transformando, el actual templo data del siglo XVI y cuenta con una cabecera de sillares de granito con bóvedas de nervadura en la capilla mayor y decoración de bolas en la parte exterior. De hecho, es especialmente reseñable, dicha capilla mayor y la bóveda estrellada que la recubre. La iglesia tiene tres naves y una torre de cantería que luce figuras de angelotes a sus pies. En cuanto a las fachadas, cabe destacar que la meridional tenía un pórtico con columnas cilíndricas de piedra, mientras que en la septentrional se puede ver un escudo con los signos pontificios. Cerca de la iglesia aparece una gran fuente de piedra, que se bendice cada año para que los huertos de la localidad que se riegan con su agua sean fructíferos. En sus proximidades también se puede encontrar un museo etnográfico en el que se guardan aperos y herramientas relacionados con la vida en el campo.

Pero el edificio al que más cariño profesan los vecinos de este municipio se encuentra a unos dos kilómetros del núcleo urbano, siguiendo la carretera hacia Los Santos, en un paraje envuelto por la naturaleza. Se trata de la ermita del Mensegal, del siglo XVI, aunque el edificio actual se asienta sobre otro anterior, y consta de una sola nave con un altar orientado al sur, al igual que la fachada, la espadaña. La actual imagen de la Virgen del Mensegal luce una media luna a sus pies, aunque anteriormente hubo otra imagen —de las llamadas vírgenes negras— que se encontró justo en este paraje, concretamente en el tronco del nogal centenario que hay junto a la ermita. Alrededor de este árbol, del que solo se conserva el tronco, hay un estrado conocido como el entablao desde el que se hacen las subastas en las fiestas de la Virgen. A pocos metros de la ermita hay una plaza de toros rectangular, cuya existencia está documentada desde el siglo XV. Este paraje, que también cuenta con una fuente, es un punto de encuentro habitual de los vecinos de Endrinal, que suelen ir a pasar todo el día tanto en las fiestas de la Virgen como en otras celebraciones, disfrutando del paisaje con vistas a las sierras de Béjar y de Francia. Un entorno que también se puede descubrir siguiendo parte del GR-181, o Ruta de los Caminos Históricos de Entresierras, que pasa por el término municipal de esta localidad.

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