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Esguevillas de Esgueva

Piedras góticas en tierras celtíberas

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A medio camino entre el valle de Esgueva y el valle de Arranca encontramos este recoleto pueblo vallisoletano de antepasados celtíberos, romanos, visigodos y árabes. Formaba parte de la línea defensiva del Duero auspiciada por el rey Alfonso III, el Magno, pero desafortunadamente no quedan restos de aquella imponente muralla. Entre los grandes hitos arquitectónicos de Esguevillas encontramos la imponente iglesia gótica de San Torcuato, construida en el siglo XVI, con una torre que se alza sobre todo el pueblo. Puede visitarse previa petición al Ayuntamiento.

La ermita de San Vicente se encuentra a las afueras del pueblo, entre bodegas y campos de cultivo, levantada en piedra. Este es el santo a quien se festeja a principios de junio, con verbenas, actividades infantiles y juegos tradicionales como la tanga o los piezos. Esta celebración es un buen momento para conocer Esguevillas de Esgueva y probar su excelente gastronomía, que destaca por los derivados de la matanza, como morcillas, picadillos y jamones, o los dulces como bollos de manteca.