{{title}}
{{buttonText}}
1 /

San Esteban de Nogales

Disputas que dieron origen a bellas tradiciones

Compartir

El Real Monasterio de Santa María de Nogales, a orillas del río Eria y a menos de un kilómetro al sur de San Esteban, es el origen del nacimiento de la localidad durante el siglo XVII. Los primeros siervos que trabajaban en el monasterio construyeron sus casas a escasa distancia, en la misma orilla del río, dando lugar a esta localidad en la que su principal actividad económica continúa basándose en la agricultura y la ganadería.

Del monasterio cisterciense del siglo XII apenas quedan sus ruinas, aunque permaneciera habitado hasta 1836, año en el que fue exclaustrado en la amortización de Mendizábal. En San Esteban se encuentra la ermita de San Jorge, una pequeña capilla que, con motivo de la disputa en el siglo XV entre el pueblo de San Esteban y el abad del monasterio (que quería oficiar todo el culto de la localidad), tuvo que ser construida en al otro lado del río Eria en el acuerdo final. Se hizo un pequeño puente de madera muy poco estable para acceder a la ermita, por lo que las misas continuaron celebrándose en el monasterio.

El 23 de abril, la fiesta de San Jorge es fecha señalada en la localidad y ha sido declarada de Interés Provincial. Se realiza una procesión a la ermita acompañada de una danza de palos con sus danzantes ataviados con bellos trajes regionales. La tradición hace que todos los años se construya un puente de madera que, después durante las crecidas del invierno, es arrastrado por las aguas.

Reportajes recomendados Ver todos

Ver todos