{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Solsona

Embrujo medieval fuera de las grandes rutas

Compartir

De pronto aparece Solsona. Una gran ciudad de fuerte carácter situada lejos de las grandes rutas. La villa vive intacta entre los portales medievales resguardando sus mejores secretos en los callejones y plazas del casco viejo. La ciudad ofrece sus dos caras: la seria y señorial que la convierte en sede episcopal, y la loca y desenfrenada, que la empuja a vivir con desparpajo sus famosos carnavales.

La ciudad nació en el siglo X en torno a su espectacular y altivo castillo, hoy Parador de Turismo. A los pies de la fortaleza y a través del puente monumental se erigió un entramado urbano medieval del que se conservan la Catedral, el Museo Diocesano y el Palau Llobera. La catedral gótica, con elementos románicos originales, alberga la venerada Mare de Déu del Claustre, una talla que es pieza clave el románico catalan.

La visita a Solsona es también deambular por sus callejones empedrados y pequeñas plazas de embrujo medieval como la de Sant Joan. Sin duda, uno de los mejores momentos para descubrir la ciudad y sus vecinos es durante el Carnaval, cuando los gigantes se hacen dueños de las calles e impera la sátira en el quehacer local. 

Contacto