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Torre de Miguel Sesmero

Rendidos a la Candelaria

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De la fortaleza de la Torre de Miguel Sesmero solo sobrevive un torreón. Llama la atención cómo un ejemplo de arquitectura militar pasa a convertirse, según las necesidades, en una vivienda. Los amantes de la naturaleza no deben dejar de dirigirse a la Laguna Grande. Es un rincón que se encuentra en la carretera de Entrín Bajo y que ya las aves que lo pueblan descubrieron hace mucho tiempo. Como fiesta destacada, los habitantes de la Torre de Miguel Sesmero celebran la Candelaria. El 1 de febrero, los hombres del pueblo recolectan en los campos ramas de encina para, al día siguiente, formar candelas en la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria. Las llamas iluminan el templo tras la preceptiva misa.