{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Villavellid

El castillo de los nobles sin descendencia

Compartir

La finalidad del castillo de Villavellid se pierde en la noche de los tiempos, pero su situación limítrofe entre los antiguos reinos leoneses y castellanos, a medio camino entre la comarca de Tierra de Campos y los Montes Torozos, puede explicar un tiempo de escaramuzas militares y fortalezas como esta.

Se cree que a mediados del siglo XV el regidor de Toro, Diego de Almanza, entregó este castillo como dote a su hija Francisca al casarse con el conde de Benavente, don Pedro Pimentel. Sin embargo, la pareja de nobles no tuvo hijos y a su muerte la fortaleza de Villavellid pasó a manos de la otra hija del regidor y su descendencia. Hoy podemos contemplar las ruinas que quedan en pie de aquel palacete de planta cuadrada, construido en mampostería y sillería.

Otra de las visitas imprescindibles en la localidad está también en desuso y a falta de techo, pero los restos de la iglesia de San Miguel no pierden su encanto. La imagen de su santo se conserva en la iglesia de Santa María, donde también podemos contemplar una estatua de la Virgen y el Niño, atribuida a la escuela de Juan de Juni.