Consejos

Claves para una conducción eficiente

La velocidad debe ser uniforme.
La velocidad debe ser uniforme.

Ya sea en viajes largos o en desplazamientos de fin de semana, conviene tener en cuenta una serie de prácticas que interesa llevar a cabo con el fin de realizar una conducción más eficiente que nos permita ahorrar en combustible, viajar más seguros y preocuparnos de disfrutar de unos días de descanso.

1. Arranque y puesta en marcha

Se recomienda arrancar el motor sin pisar el acelerador y, con motor de gasolina, lo ideal es emprender la marcha inmediatamente después de que éste se encienda; con un vehículo diésel, es más conveniente esperar unos segundos.

La primera marcha se utilizará solo para iniciar la circulación. Se debe cambiar a segunda inmediatamente después, no dejando pasar más de dos segundos. A partir de ahí, el cambio de marcha conviene hacerlo siempre entre las 2.000 y 2.500 rpm en los modelos de gasolina y entre las 1.500 y 2.000 en los diésel. Esto, en términos generales, se traduce en que la tercera marcha debería introducirse a partir de unos 30 km/h; la cuarta, a partir de unos 40 km/h; y la quinta, por encima de los 50 km/h.

Lo ideal es circular siempre con la relación de marchas más alta posible a bajas revoluciones.

 2. Velocidad de circulación

Conviene que la velocidad de circulación sea lo más uniforme y constante posible para que el tráfico sea más fluido.

A la hora de frenar, hay que hacerlo suavemente y, si fuera necesario reducir aún más la velocidad, sólo entonces se reduciría de marcha, siempre lo más tarde posible, con especial atención en los descensos.

Alergias durante la conducción
Alergias durante la conducción.

3. Detención

Siempre que la velocidad y la distancia disponible lo permitan, conviene desacelerar el coche hasta el reposo sin reducir previamente la marcha. Además, si estamos inmersos en alguna retención y permanecemos parados más de un minuto, es recomendable apagar el motor. Actualmente algunos modelos de vehículos incorporan el sistema start/stop que mejora el consumo en retenciones y circulación por ciudad.

4. Anticipación y previsión

Mientras se esté al volante, conviene centrar especial atención en procurar una adecuada distancia de seguridad y un amplio campo de visión. De este modo, en el momento en que se detecte un obstáculo o una reducción de velocidad de la circulación de la vía, bastará con levantar el pie del acelerador para anticipar próximas maniobras.

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