'Ikono Madrid'

El paraíso del 'selfie' en la era de Instagram

Una chica se hace un selfie con alas de mariposa.
Carga bien la batería del móvil porque te vas a hinchar a hacer fotos.

Madrid tiene desde finales de agosto un nuevo tipo de establecimiento. ¿Una galería de arte experiencial, una fábrica de selfies para ganar likes y seguidores o ambas cosas a la vez? Es 'Ikono' Madrid, y en sus 15 salas hay bastantes kilos de confeti, zonas con espejos infinitos y hasta un bosque de bambú... pero lo que más abunda son instagrammers a la caza de la instantánea perfecta.

Un asiento en tonos verdes y azules inspirado en la vistosa cola de un pavo real, símbolo universal de la vanidad, da la bienvenida a cualquiera que se acerque a 'Ikono', misterioso local situado en la misma plaza en la que se encuentra el Reina Sofía. Quizá es una pista: la cosa va de enseñar las plumas. Algunos curiosos se acercan para hacerse una foto furtiva o para preguntar qué se esconde tras sus puertas, pero es necesario reservar hora con antelación para poder adentrarse en lo que Fernando Pastor, responsable del local, llama "una experiencia única a través de los sentidos".

Tras tomarnos la temperatura, lavarnos las manos con gel hidroalcohólico y bien pertrechados con nuestra mascarilla en todo momento, ya estamos listos para zambullirnos en unas cortinas de espumillón metálico que parecen no tener fin. Los grupos son controlados por el staff, ya que no pueden coincidir en el mismo espacio, pero hay tiempo de sobra para gastar la batería del móvil con mil y una poses en cada una de las salas que el visitante va descubriendo con creciente curiosidad. 

Dos jóvenes tocan una especie de tubos de espuma.
La galería ocupa 600 metros cuadrados.

¿Qué habrá detrás de esa gigantesca cortina negra? No desvelaremos mucho más, porque la gracia está precisamente en recorrer los 600 metros cuadrados de 'Ikono' sin saber muy bien qué te espera tras cada esquina. Pero sí diremos que hay zonas en las que prima lo táctil, otras lo sonoro y otras incluso lo olfativo. Aunque, que quede claro, aquí lo verdaderamente importante es lo visual, y de ello dan fe las cientos de fotos que cada día se suben a Instagram desde alguna de estas salas. 

Un chico posa con alas.
El público mayoritario de 'Ikono' anda entre los 15 y los 25 años

La idea, nos cuenta Fernando Pastor, es de su primo David Troya, emprendedor sevillano fundador de Glamping Hub, web de reservas de casas vacacionales originales. "Hace unos años hizo un viaje a Japón y estuvo en el bosque de bambú de Kioto con su hijo. Al volver a Sevilla reflexionó sobre esa experiencia tan especial y llegó a la conclusión de que hay lugares tan icónicos y memorables que se fijan en la memoria para siempre. Es una sensación muy fuerte de estar viviendo el presente, de disfrutar el momento".

Dos jóvenes se tumban en dos sofás para hacerse un 'selfie'.
Nadie se resiste a un 'selfie'.

De ahí viene una de las salas más celebradas por los visitantes, una réplica de un bosque de bambú rodeada de espejos que multiplican el espacio. "Una conversación en el sofá de tu casa puede ser entretenida o apasionante, pero esa misma conversación en el bosque de bambú de Kioto se convierte en imperecedera", prosigue Pastor. "Quisimos replicar esa sensación de viajar a otros países o de visitar lugares chulos sin salir del centro de Madrid".

Varios jóvenes observan una réplica de bosque de bambú rodeada de espejos multiplican el espacio.
Una réplica de un bosque de bambú rodeada de espejos que multiplican el espacio.

Lo cierto es que, aparte de la epifanía en ese enclave mágico de Japón, el modelo de negocio de 'Ikono' está presente desde hace años en varios países, sobre todo en Estados Unidos. Allí, el Museo del Helado abrió sus puertas en 2016 justo enfrente del Museo Whitney de Arte Americano, y año tras año le ha ido "robando" visitantes, con entradas que llegan a costar 40 dólares. Lo que en principio iba a ser una exposición temporal tuvo tanto éxito que se han abierto sucursales en otras ciudades norteamericanas, un ejemplo perfecto para ilustrar la era de Instagram en la que estamos inmersos.

Una chica intenta tocar una de las esculturas de la galería.
Hay zonas en las que prima lo táctil, otras lo sonoro y otras incluso lo olfativo.

Las estancias de 'Ikono', diseñadas por Combo Estudio con la colaboración de Light & Studio en la iluminación, resultan en ocasiones desangeladas, pero eso sí, las fotos quedan de lujo. Y de eso se trata al fin y al cabo, por más que lo quieran revestir como arte interactivo, sensorial o experiencial. Es lo que persiguen, por ejemplo, las dos veinteañeras que salen del baño con un outfit totalmente distinto y una cámara réflex, dispuestas a aprovechar cada rincón del local para volver a casa con un completísimo book fotográfico en su tarjeta de memoria.

Dos jóvenes lanzando confeti.
En las salas de Ikono encontramos kilos y kilos de confeti.

El público mayoritario de 'Ikono' anda entre los 15 y los 25 años, pero no son los únicos. "Recibimos desde familias que quieren hacer una actividad diferente en Madrid hasta gente a la que le gusta mucho la fotografía, pero también personas que buscan experiencias. Llevamos seis meses encerrados en casa y de repente hay un plan diferente en Madrid, algo original con decorados que no has visto nunca antes", resume Pastor. Y advierte, para los que se plantean si merece la pena repetir: "llevaremos a cabo una rotación, la idea es que siempre haya cosas nuevas. Además, estamos muy contentos con Combo Estudio, pero si un artista el día de mañana quiere colaborar con nosotros y diseñar una sala o tener un espacio expositivo en frente del Reina Sofía tenemos las puertas abiertas".

Dos jóvenes juegan con la iluminación de una de las salas.
Las estancias de 'Ikono' han sido diseñadas por Combo Estudio con la colaboración de Light & Studio en la iluminación.

Antes de despedirse, Pastor subraya una vez más que este nuevo espacio en Madrid "no está creado para Instagram, sino que es un sitio tan original y único que la gente no puede evitar fotografiarlo y subirlo a sus redes". Para que la gente no se lleve a engaño, no hay nada de malo en reconocer que ese es su principal objetivo y que los que busquen allí arte contemporáneo se llevarán un buen chasco. Han descubierto una oportunidad de negocio, que además tiene publicidad gratuita gracias a sus visitantes, y a tenor de lo vivido durante la hora que estuvimos entre sus paredes, la propuesta tiene muchos visos de triunfar. Es lo que es, nada más... y nada menos. Avisados quedáis.

'IKONO MADRID' - Calle Sánchez Bustillo, 7. Madrid.
 
Varios jóvenes se hacen selfies con sus teléfonos
Hay tiempo de sobra para gastar la batería del móvil con mil y una poses en cada una de las salas.