En sus inicios, seguro que más de uno lo consideraba un loco, como a muchos genios; ahora cuenta con platos y técnicas que han conseguido que veamos el pescaíto desde otro prisma. De pequeño dudaba entre ser pescador o regentar un bar. De adulto Aponiente se ha convertido en su pescadería.

Ángel León se ha labrado un nombre en función de su medio de vida: el Chef del Mar, su mar, del que está enamorado desde muy pequeño. El suyo es el Atlántico, que baña las costas gaditanas, pero este cocinero también trabaja con el Mediterráneo, el Cantábrico o el Pacífico.

Para él, más allá del kilómetro 0 y el Slow Food, lo esencial es la sostenibilidad y para ello elabora recetas con pescados poco conocidos e investiga con los sabores yodados que nos ofrece el mar.

Continúa en su pequeño local donde ahora está la Taberna del Chef del Mar y Aponiente que el pasado 2 de septiembre se mudó junto a todo su equipo al Molino, una antigua salina en donde habrá espacios para la investigación, el aprendizaje y la gastronomía.

Te puede interesar...