Establecimientos gastrónomicos más buscados
Lugares de interés más visitados
Lo sentimos, no hay resultados para tu búsqueda. ¡Prueba otra vez!
Añadir evento al calendario
Estas islas tienen una gastronomía muy del África subsahariana, pero sus tradiciones portuguesas, que aún conservan, la acercan más de lo que parece a la nuestra. Son amantes del pescado, de los sofritos y del picante, mucho picante... Como su nombre adelanta, Pasteis com diablo dentro, el picante se puede añadir al relleno hasta donde se quiera, según gustos. Son de atún fresco con tomate y cebolla. La masa es un poco dulce y se prepara con maíz y patata, pero aquí se pueden hacer con masa de empanadillas de toda la vida, hecha en casa ―con una pizca de azúcar, si se quiere― o comprada ya en rodelas.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 10 minuto | TIEMPO DE COCCIÓN: 15 minutos + fritura
ELABORACIÓN:
Sofreír 3 minutos la cebolla en un poco de aceite. Añadir la malagueta limpia y picada y los tomates y hacer un sofrito seco. Retirar. Mientras, picar el filete de atún en dados de 1 x 1 cm y salpimentarlo. En la misma sartén ya limpia, saltearlo un poco, 2-3 minutos, para que pierda jugos, pero no quede seco. Añadir al sofrito, corregir de sal y picante y dejar enfriar. Repartir el relleno entre las 10 o 12 rodelas de masa mojadas con agua en los bordes y cerrarlas como empanadilla, cuidando que no quede aire en el interior. Freírlas en aceite bien caliente y servir templadas, no hirvientes.
Arabia Saudita tiene una cocina basada en la carne de cordero, en los frutos secos, en el pan y, desde la Baja Edad Media, en el arroz. Sus platos de carne y arroz se pueden picar, pues ellos comen siempre con la mano, pero para los occidentales no resulta muy cómodo. Por ello he pensado en un preparado muy común a todos los países del Oriente Próximo de cultura árabe y muy cómodo de comer y con su toque oriental delicioso. Lo habitual sería hacer estas albóndigas con carne de cordero picada dos veces en la máquina, pero se puede hacer también con carne de ternera sin problema ninguno. La berenjena se asa en el propio fogón de la cocina ―si es de gas― o bajo el grill del horno, muy cerca, colocada sobre la rejilla puesta en la posición superior. Se le da vueltas según se va quemando la piel, hasta que estén churruscadas.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 25 minutos | TIEMPO DE COCCIÓN: 15 minutos
ELABORACIÓN:
Lavar las berenjenas, secarlas y pincharlas 3-4 veces con un alfiler, no palote. Encender dos fuegos del gas o el grill del horno y colocar la rejilla en la posición más alta con un papel de aluminio encima ―para evitar que los jugos de la verdura ensucien el horno―. Según se va quemando la piel hasta ponerse negra, darle la vuelta para que se churrusque por todas partes. Retirar a un plato. Quitar lo más quemado de la piel y sacar la carne con una cuchara a un colador puesto sobre un lebrillo. Cuando se haya enfriado casi, escurrir apretando un poco, verter los jugos en una taza, pasar las berenjenas al lebrillo, cortar la pulpa menuda con una tijera y añadir la carne al lebrillo.
Echar el huevo, batido si se quiere, sal, pimienta, comino molido y un poco de guindilla, si se es gustoso, y revolver. Amasar hasta unir todo bien. Si está muy seco el picadillo, añadir, de una en una, cucharadas del jugo de la berenjena. Probar de sal y sazón con un pellizco del picadillo o hacer un filetito en una sartén y corregir lo que falte. Formar albondiguitas de bocado y pasarlas por pan rallado, para freírlas en una sartén con aceite a media altura, hasta que se doren, se cocinen hasta el centro, pero sin perder jugosidad.
Para la salsa, en un tazón poner el ajo triturado, un poco de ralladura de limón, el zumo de 1/2 limón, sal, pimienta, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y los yogures. Revolver. Probar de sazón y acidez y corregir según gustos. Luego añadir las hierbas picaditas y servir con las albondiguitas. Cada uno pinchará una albondiguita y la untará en la salsa.
Austria tiene una cocina muy interesante, porque su territorio fue durante los siglos XVI, XVII y XVIII como la correa de transmisión entre las cocinas de oriente y del occidente a las que se sumaron algunas costumbres españolas, ya casi desaparecidas, por la conexión entre las casas de los Austrias de los dos países. A través de las regiones que formaron parte del Imperio austro-húngaro han ido llegando las influencias orientales tan llamativas como el croissant, el steak tártaro, el Goulasch, el Strudel o el Wiener Schnitzel, el filete empanado que en el Milanesado se convertiría en la chuleta de ternera a la milanesa, empanada y frita en mantequilla y que luego ha dado la vuelta al mundo en forma de filete o chuleta empanados o milanesa. Pues vamos a por un Wiener Schnitzel mini, que se puede hacer con ternera o con pechuga de pollo en tiras.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 25 minutos con la salsa | TIEMPO DE COCCIÓN: 15 minutos
ELABORACIÓN:
Cortar sobre una tabla los filetes en trozos de bocado, de formas más o menos regulares ―para eso es muy conveniente de contra, porque sus filetes son un trapecio bastante regular―. Poner el pan rallado en un plato o fuente honda y los huevos batidos, pasados por un colador para retirar las chalazas, en un plato hondo. Salpimentar los filetitos, pasarlos por huevo y por el pan rallado, sin apretar demasiado, lo justo para que se cubran bien en el rebozo. Cuando estén todos, freírlos en el aceite de fritura ya caliente y escurrir en una fuente con papel doble o triple de cocina que absorba el exceso de grasa. Se pueden servir con una salsa hecha de nata a la que se añade bien de mostaza, una pizca de vinagre, unos pepinillos picados y un poco de perejil.
Uruguay es uno de los países que ha recibido la influencia de las milanesas convertidas en filetes al estilo Wiener Schnitzel. Las llaman también milanesas, pero entronca con la receta de Austria, porque es un filete y porque además se sirven con salsa para untar estas milanesas pequeñas, de bocado, en lo que en el país se llama "picada", que no es sino una tabla de madera con cosas para picar, desde embutidos, como salchichón, hasta queso uruguayo y, cómo no, milanesas de bocado ya fritas y con alguna salsa.
Añaden siempre a su picada, es imprescindible, como aquí en Valencia es la "picaeta" para el esmorzar, frutos secos como manís (cachuetes), aceitunas y cosas por el estilo. Pero de postre sirven, como en la vecina Argentina, el "postre del vigilante", dos láminas de queso ―aquí los ideales, un buen manchego, un Idiazábal, un zamorano, un mallorquín, uno de Cádiz, un canario de cabra de esos buenos, este tipo de quesos de pasta dura, pero que elija cada uno el suyo― con una lámina de carne de membrillo en medio, que será el postre más delicioso para este día.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS
No se arrepentirán, buenísimo y, si quieren, con un mate para digerir el picoteo.
La cocina portuguesa da mucho de sí en esta especialidad del picar, pues su clima, aunque atlántico, es muy semejante al nuestro, lo que propicia el picoteo al aire libre. Es este uno de los casos en los que el recetario luso rinde honores a la del 'sí es no es', a la cocina de lo que parece pero no es. Estos peixinhos fritos no son tal. Unas judías verdes de la huerta hacen las veces de boquerones o sardinas abiertos y fritos.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 10 minutos | TIEMPO DE COCCIÓN: 25 minutos de fritura
ELABORACIÓN:
Lavar y secar las judías verdes y cortarlas al medio para que tengan forma de pecadito abierto. Poner el aceite de fritura en una sartén sobre fuego medio mientras se preparan todas las demás operaciones. En un plato hondo o ensaladera pequeña, disponer la harina con un poco de sal y pimienta. Añadir el huevo y algo de agua muy fría y batir, añadiendo más agua muy fría hasta conseguir un batido un poco más espeso que la masa de crepes. Subir un poco el fuego y, cuando el aceite esté bien caliente, sin llegar a humear, pasar los peixinhos por la masa y freír hasta que se doren un poco. Al sacar del aceite, depositar sobre papel de cocina y espolvorear de sal. Repetir hasta terminar con todas las judías y el batido.
Bélgica tiene una cocina excelente y refinada, pese a que el resto de europeos decimos que no comen más que patatas fritas y mejillones a la belga. Es verdad en parte, pues son artistas haciendo sus mejillones, grandes como los que tenemos aquí en Galicia. Pero también tienen una cocina de tradición antigua, muy sabrosa y en ocasiones refinada, del estilo del norte francés. Hoy tocan sus mejillones.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 40 minutos | TIEMPO DE COCCIÓN: 12-15 minutos
ELABORACIÓN:
Echar los mejillones en el fregadero bien limpio o en un barreño lleno de agua fría para limpiarlos y escoger los que no se hayan cerrado, para tirarlos a la basura. Están muertos. Retirar con un cuchillito pequeño y fuerte todas las cuerdas y suciedad que tengan por fuera. Volverlos a lavar y escurrir muy bien, para que se relajen y se abran un poco.
En una cazuela o sartén muy amplias, no hondas, amplias, poner los mejillones con el fondo con un poco de agua, poca y acercar a fuego muy fuerte, con una tapadera puesta. Mover de vez en cuando la sartén o cazuela de un lado a otro. Vigilar y esperar a que se abran los mejillones. Entonces, apartar del fuego y dejar reposar uno o dos minutos. Sacar los mejillones a un lebrillo o cuenco grande y pasar el caldo resultante por un colador de malla muy fina a un cazo salsero. Acercar al fuego, añadir un poco de pimienta y el vino y probar de sal. Seguro que hay suficiente, porque tiene que seguir reduciendo la salsa un poco.
Mientras tanto, revisar los mejillones, para tirar los que no se hayan abierto, no estaban buenos. Colocarlos en la fuente de servicio, un poco honda y aprovechar los jugos que hayan soltado pasándolos sobre la salsa por el colador de malla. Cuando la salsa esté bien sabrosa y reducida, bajar el fuego al mínimo y, sin que hierva, ir añadiendo la mantequilla de poco en poco y batiendo con las varillas sin parar hasta que la salsa quede en una crema sabrosa y perfumada Verter por encima de los mejillones y servir ¡con patatas fritas si así se quiere!
Francia es Francia, mucho país y una cocina formidable. Pero también les encantan los picoteos entre amigos, las reuniones de verano distendidas y agradables. Para eso tienen algunos preparados maravillosos, como esta mousse de roquefort.
INGREDIENTES PARA 6-8 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 12-15 minutos
ELABORACIÓN:
Sacar la mantequilla y el queso del frigorífico 20 minutos antes de comenzar. Batir la nata fría hasta que espume. Triturar bien el queso con la mantequilla hasta mezclarlos íntimamente, que queden como una crema. Mezclar con cuidado la nata con la mezcla queso + mantequilla y con la mayor parte de las nueces troceadas. Colocar en un cuenco de gres bonito o de cristal, adornar con las nueces enteras reservadas y servir. Si tiene que esperar en frigorífico, cubrir bien con otro plato el cuenco y sacar del frío 15-20 minutos antes de servir, ahora en verano. Las regañás, el pan negro y hasta las zanahorias en bastones acompañan este aperitivo muy bien.
En España el pionono de Santa Fe es un dulce de bizcocho enrollado relleno de una crema pastelera y luego con azúcar quemada por encima típico de la ciudad granadina de ese nombre y que un pastelero avispado inventó cuando se cumplió algún aniversario o centenario de la fundación de Santa Fe por los Reyes Católicos, que coincidiría con el papado de Pio Nono. En Argentina el pionono se ha convertido en un enrollado de lo que llaman ellos "bizcochuelo", un bizcocho dulce para enrollar ―es lo que sigue conservando del pionono granadino―, pero que encierra un relleno salado de una ensalada con mayonesa y cualquier tipo de vegetal y pescado o carne. Como en este caso se pretende servir cosas que se puedan picar con la mano, este pionono se ha transformado para hacerlo de bocado o de dos bocados, con pan de molde en lugar de bizcochuelo para enrollar.
INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS | TIEMPO DE PREPARACIÓN: 30 minutos
ELABORACIÓN:
Lavar y escurrir muy bien los cogollos y picar las hojas, pero quitar el troncho amargo, en juliana no demasiado fina. Rociar con un poco de zumo de limón y colocarlos en una ensaladera. Añadir el jamón, las aceitunas, los pepinillos, los tomates cherry y 1 cucharadita de ralladura de limón. Revolver la mayonesa con la mostaza ―picante, estilo alemán o británico― y mezclar con la ensalada. Probar de sal, acidez y corregir lo necesario. Quizá no haga falta toda la mayonesa, pero la ensalada debe estar bien impregnada para que quede jugoso el interior del pionono..
Colocar en una tabla dos rebanada de pan, retirar la corteza de las dos, solapar un poco una sobre otra, con unas gotitas de mayonesa en la junta, para que se peguen, pasar el rodillo por encima para adelgazar esta rebanada doble. Así tendrá más consistencia. Colocar encima la tercera parte más o menos de la ensalada y envolver como un enrollado, Sujetar con dos palillos en los puntos medios de las dos mitades imaginarias del enrollado. Cortar entre los palillos, por la mitad, y colocar en la fuente de servicio las dos mitades con el corte hacia arriba o como se quiera o más convenga. Repetir la misma operación con todos los "piononos mini".
En general... ¿cómo valorarías la web de Guía Repsol?
Dinos qué opinas para poder mejorar tu experiencia
¡Gracias por tu ayuda!
La tendremos en cuenta para hacer de Guía Repsol un lugar por el que querrás brindar. ¡Chin, chin!