Apartamentos 'Barracart' (Valencia)

Cuando nadie te ve

Uno de los luminosos dúplex de los apartamentos.
Uno de los luminosos dúplex de los apartamentos.

En el barrio valenciano del Cabanyal, una antigua casa burguesa del siglo XIX revive convertida en un coqueto bloque de apartamentos turísticos que, sin olvidar su pasado, abrazan el futuro. Su nombre une la calle en la que se encuentra, Barraca, con el arte que protegen sus paredes convertido en antiguos muebles, cuadros, libros e ilustraciones. Y todo está domotizado para que no te cruces con nadie, si no quieres.

En 'Barracart' no hay recepción. Un código personal te da acceso al portal que asoma a la tranquila calle Barraca, en pleno corazón del barrio marítimo de El Cabanyal. El acceso a los apartamentos también está domotizado y el check in se hace online. Todo con la idea de que el cliente entre y salga como si estuviera en su propia casa, sin cruzarse con nadie para tener que recoger las llaves, rellenar formularios o coger un plano de la ciudad. Todo se hace a través de una app que han creado ellos mismos –también las recomendaciones turísticas– o incluso por whapsapp.

Las pinturas antiguas del hall recuerdan el esplendor que tuvo esta casa del siglo XIX.
Las pinturas antiguas del hall recuerdan el esplendor que tuvo esta casa del siglo XIX.

"Llevamos funcionando así desde antes de la pandemia y es algo que la gente agradece mucho. Y más a partir de ahora", cuenta Olga Juhasz que, junto a su marido Emiliano García –dueño de la centenaria 'Casa Montaña'– se preparan para la reapertura de los alojamientos con nuevas medidas preventivas para la situación del Covid-19, como la desinfección automatizada a través de lámparas ultravioletas o la colocación de geles hidroalcohólicos en todas las zonas comunes. "Hemos optado por este método de desinfección por ser el más ecológico, y como está domotizado, no falla. Después de cada salida y antes de cada entrada, se activa durante 20 minutos", explica la húngara.

Apartamentos Barracart. Valencia
Olga Juhasz, propietaria de los apartamentos.

Una vez dentro de los apartamentos, la luz se cuela a su antojo por un pequeño patio abierto donde destaca una pequeña virgen y una gigantesca Strelitzia que sirve de epicentro a las tres plantas del edificio. Su suelo de baldosa hidráulica, los lienzos con paisajes que cuelgan de las paredes y los restos de escayola del techo dan algunas pinceladas de la historia de esta antigua casa de la burguesía del siglo XIX, cuyas estancias se han reconvertido hoy en cinco coquetos estudios y dos luminosos dúplex, cada uno con su terraza privada.

El cabecero de esta cama era una antigua puerta del patio.
El cabecero de esta cama era una antigua puerta del patio.

“Cuando compramos la casa estaba en muy mal estado. Todo había sido expoliado y estaba a punto de caerse en pedazos", explica Olga, que recuerda la imponente biblioteca que tenía la casa y que se trasladó a la iglesia antes de que la compraran; o la bañera de piedra que encontraron en una de las habitaciones pero que no pudieron recuperar por su mal estado. "Por suerte, la fachada original pudimos conservarla", añade.

Apartamentos Barracart. Valencia
Detalles del mobiliario antiguo y de la fecha de la construcción del edificio.

Olga es una gran amante de las antigüedades. Todas las estancias lucen una: desde un viejo depurador de aguas de 100 años a un mueble de imprenta, que revive en una bonita cómoda para el salón, o distintos tipos de baúles y butacas. La barandilla que sube a la primera planta está hecha con hierro recuperado de la casa; mientras algunos cabeceros de las camas aprovechan viejos listones o incluso puertas con cristales de colores, diseños artesanales hechos por los valencianos Woodyloop

Las cocinas de los apartamentos son todas iguales.
Las cocinas de los apartamentos son todas iguales.

La terracita común de los apartamentos es un pequeño oasis donde manda el verde: las plantas lo envuelven todo, ofrecen intimidad y un toque acogedor que te anima a despedir allí el día tomándote un tentempié. Los dúplex tienen su propia azotea, en una de ellas incluso se puede ver en la pared escrito el año de fundación de la casa, 1898. Ya en su interior, destacan los baños de porcelanosa Krion, las paredes vistas de ladrillo, una escalera metálica de caracol y unos grandes ventanales que llenan de luz todo el espacio.

Todos los cabeceros son artesanales y han recuperado listones viejos de la casa.
Todos los cabeceros son artesanales y han recuperado listones viejos de la casa.

Cada estancia tiene una decoración diferente, donde varias obras de arte de la familia se exhiben en las paredes junto a fotografías e ilustraciones del barrio. Solo tienen en común la cocina, donde no faltan los libros, ni una buena provisión de té y café. Olga coloca junto a un frutero lleno de naranjas varias bolsas de la compra para que la gente no use plásticos, botellas de agua de cristal y varios cubos de reciclaje.

Los libros cobran protagonismo en la decoración de los apartamentos. También las bolsas ecológicas.
Los libros cobran protagonismo en la decoración de los apartamentos. También las bolsas ecológicas.

Porque para ella, ser sostenible es una prioridad. Por eso también alquilan bicicletas, tienen placas solares en el tejado y utilizan productos de limpieza lo más naturales posible, sin químicos. "Lo último que hemos hecho es instalar mosquiteras para mejorar la ventilación natural y hemos añadido aceites esenciales para mejorar el aire a nivel de confort", detalla. 

'APARTAMENTOS BARRACART' - Carrer de la Barraca, 79. Valencia. Tel. 667 85 68 01.
Apartamentos Barracart. Valencia
La terraza de los apartamentos, un pequeño oasis verde.