Dieciséis cofradías, cientos de estantes, miles de nazarenos y la Catedral de fondo, podríamos estar ante el mejor repertorio para vivir la Semana Santa murciana. Declarada de interés turístico internacional, esta fiesta religiosa desprende personalidad única al revivir aquellos tiempos en los que los componentes de las cofradías repartían viandas para los más necesitados, ya que en estos últimos años los nazarenos distribuyen caramelos, 'monas' y regalos. La procesión más pintoresca y popular es la de Los Coloraos, del Miércoles Santo; la de mayor fervor es la del Silencio, del Jueves Santo, y la más llamativa es la de Los Salzillos, del Viernes Santo. Pero lo que sí que no se puede perder el visitante es el paseo de la Burrica y el Demonio, al que niños, vestidos de ángeles, llevan encadenado el Domingo de Resurrección.

Contacto

Localización

Murcia