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Cocentaina

Un pasado medieval muy presente

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El perfil de Cocentaina está dominado por su castillo, desde el cual se pueden disfrutar de una encantadora panorámica del municipio, y las torres de su muralla cristiana, que dio forma a la actual villa vieja. Partiendo de la plaza de la Vila, donde se alza el ayuntamiento, por la calle Mayor se pueden observar cerámicas del siglo XVIII en algunas fachadas. Por el trazado suroeste de la antigua fortificación se abre paso la calle dels Dolors, que conserva las cerámicas devocionales más antiguas del municipio. Por esta vía se llega al Palacio Condal y la iglesia de la Virgen del Milagro, que acoge lienzos Paolo de Mattei. 

Antigua capital de alquerías árabes, extramuros persiste el barrio más antiguo, El Raval, con su laberinto de calles que rodean a la iglesia del Salvador, levantada sobre la antigua mezquita. También merece la pena caminar para llegar al Convento de los Franciscanos y alargar el paseo para descubrir, oculta entre la arboleda, la ermita de Santa Bárbara. Y es que la naturaleza es otro de los rasgos característicos de la estampa de Cocentaina, cuya localización entre montañas invita a practicar senderismo y actividades al aire libre por el parque natural de la sierra Mariola y la Serreta.

De vuelta en el casco urbano, será especialmente divertido hacer coincidr la visita con sus fiestas patronales de la Virgen del Milagro (abril), su fiesta de Moros y Cristianos (agosto) o la reconocida Feria de los Santos en otoño, un viaje a la época medieval con mercado, alimentación y atracciones de todo tipo.