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Espinosa de los Monteros

Pasiegos burgaleses

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Villa de abolengo, gentes batalladoras y leales, su historia se une a la de la Casa Real pues Espinosa es cuna del cuerpo de Monteros, la guardia real desde que el Conde Sancho García nombrara, en plena Reconquista, a su mayordomo Sancho de Espinosa guardia de su persona.

Uno no puede irse de Espinosa sin visitar el Museo de los Monteros ni tampoco recorrer la Ruta de los Monteros, que une tres espacios naturales de Burgos. La villa cuenta con el mayor número de monumentos catalogados tras la capital. El río Trueba se desliza entre las siete torres ubicadas en la villa: la de los Velasco, la de los Azulejos, Pumarejo, Berrueza, Camtimplor, de las Herradoras y de los Monteros. Su monumentalidad no termina ahí, pues la ruta por el casco histórico discurre por sus tres palacios: el de los Cuevas Velasco, construido en mampostería en 1623 bajo mandato de Felipe IV; el de los Fernández-Villa, declarado Bien de Interés Cultural; y el del Marqués de Chiloeches, edificio barroco del siglo XVII y uno de los monumentos más representativos de la localidad, del que cabe destacar su precioso escudo. Las construcciones eclesiásticas tampoco desmerecen: la iglesia de Nuestra Señora de Berrueza o la iglesia de San Nicolás son dos edificaciones más a sumar a la larga lista de arquitectura monumental digna de observar y admirar en la localidad pasiega.