{{title}}
{{buttonText}}
1 /

Gumiel de Izán

Viejas murallas y modernas bodegas

Compartir

Es una delicia pasear por esta villa, que conserva toda su historia. De hecho, es Conjunto Histórico Artístico. Las primeras pistas nos llevan a la época romana, de la que aún se conserva el legado: los puentes de San Pedro y de San Antonio sobre el río Gromejón. Más tarde fue poblada por árabes, quienes dejaron su huella hasta mediados del siglo XV, como puede verse en el interior del castillo. Fue una villa amurallada con cinco puertas de accesso y una fortaleza o torreón con galerías subterráneas. Una de las puertas más llamativas es el Arco de los Mesones, por donde pasaba el Camino Real de Madrid y que conserva una incripción del 1786. Se encuentra en el extremo norte de la calle Real y en el sur se conserva un trozo de la muralla que rodeaba toda la villa. En el paseo por sus calles aparecen las casas tradicionales, muy bien conservadas, y en la plaza mayor, mesones para tomar un buen vino y probar la morcilla burgalesa y la iglesia de Santa María con un bello retablo de piedra. Cerca está la iglesia de la Asunción, de estilo románico.

Contacto