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Quintanilla San García

Rodeado de bosques

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La carretera BU-709 conduce hasta este pequeño pueblo de La Bureba, al noroeste de la provincia, que ha ido cambiando de nombre a lo largo de su historia. Nació Quintanilla Siete Iglesias, debido a la existencia de siete ermitas e iglesias en él, de las que solo se mantienen en pie los restos de la Parroquia de San Andrés y de la de Santa María. Tras este nombre llegaron Quintanilla, quizá Siete Quintanas y Quintanilla de Sancho García, en honor al conde que repobló el territorio, que finalmente quedó en San García.

Más allá de estas historias, junto a la iglesia llama la atención el monumento al Tractor, todo un símbolo de esta localidad agrícola. El pueblo cuenta con una taberna justo a la entrada y con un alojamiento rural instalado en un palacete del siglo XVII que contrasta con su decoración moderna y de diseño, desde el que se pueden organizar rutas a los bosques de la zona, pinares y hayedos de los montes Obarenes.