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Sotillo de la Ribera

En la tierra del vino

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En el corazón de la Ribera del Duero burgalesa (a 17 km. de Aranda de Duero) este pueblo señorial lleno de vida, en parte gracias a las importantes bodegas que le rodean, tiene muchos recursos turísticos. En su casco antiguo se puede pasear por la calle contemplando edificios blasonados como el edificio neoclásico que ocupa el Ayuntamiento, la Casa de la Botica, del siglo XVII con portón de madera y lagar excavado, o el Palacio de los Serrano, un edificio neoclásico declarado Bien de Interés Cultural (BIC) que alberga exposiciones de pintura, reproducciones de la obra del pintor Fermín Aguado y originales de paisajes de Santiago izquierdo. 

En la calle de la Iglesia, monumental la iglesia de Santa Águeda, de los siglos XVII-XVIII, construida con piedra de sillería. En ella destacan los retablos, el órgano y el viacrucis de piedra tallado de Amancio Calvo. La Fuente y abrevadero de piedra, del siglo XVIII, está situada en el antiguo camino real.

Se puede completar la visita paseando por el monte de San Jorge, donde se ubican las bodegas subterráneas que están alrededor del cerro, con galerías escavadas y bóvedas de piedra. Sotillo tiene ocho bodegas que elaboran vino de la Ribera del Duero, dos de ellas en la Ruta del Vino: Bodegas Félix Callejo y Bodegas Ismael Arroyo, en la que se puede visitar una bodega subterránea del siglo XVI.

Hay diferentes establecimientos para alojarse, bares y restaurantes donde disfrutar del vino y también de la cocina castellana y excelentes productos como morcillas, quesos y embutidos. Desde esta localidad se puede hacer la Ruta de las seis ermitas que parte del arroyo de Sotillo de la Ribera, en la carretera BU-130, con la ermita de Santa Ana, y disfrutar de los campos cuajados de viñedos, especialmente hermosos en otoño.

Pinillos de Esgueva, situado a 4km de Sotillo de la Ribera, forma con él un único municipio. La iglesia de la Asunción, del siglo XII, constituye una bella manifestación románica. No conviene perdérsela. 

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