Ruta de arte urbano con perros por Lavapiés

Rastreando el 'art street' de Lavapiés

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Rehabilitandog y Cool Tour Spain han hecho posible esta actividad.

El arte urbano llena de colores y mensajes los grises muros de Madrid. Barrios como Malasaña, Vallecas o Lavapiés cuentan con impresionantes obras que merece la pena ver antes de que sean borradas para siempre. Muchas veces salimos a pasear con nuestro perro sin rumbo fijo pero… ¿Qué tal si aprovechamos y hacemos un tour guiado por el mejor 'street art' de Lavapiés mientras colaboramos con una buena causa?

Esa fue la idea que se le pasó por la cabeza a Nuria Sánchez-Escribano, fundadora de Rehabilitandog, una asociación que tiene como finalidad principal la rehabilitación de animales abandonados –procedentes, en su mayoría, del mundo de la caza– que resultan un inconveniente para las diversas asociaciones de protección animal debido a problemas de salud, psicológicos y conductuales, como el miedo o la ansiedad.

Además de contemplar arte, los humanos también realizan su pequeña aportación grafitera.

La labor de Rehabilitandog es muy valiosa porque imparten los protocolos pertinentes para la recuperación de cada animal para que, en un futuro cercano, pueda ser uno más en alguna familia responsable. "Ahora tenemos 24 galgos, cuatro podencos y un mestizo de galgo", asegura Nuria, que empezó rescatando animales con jaulas-trampa. "Vi que su ansiedad empeoraba porque después de meterles en un armazón se les llevaba al chenil de una protectora", así que decidió tratarles, pero mantener Rehabilitandog cuesta mucho dinero. "A mí no me gustan las actividades de los típicos stands donde se venden cosas y ya está. Como me encanta el arte urbano pensé que estaría bien hacer algo distinto, un tour cultural y, el arte urbano en Madrid es impresionante", explica.

Un poco de agua y de pienso en bola harán más llevadera la ruta a los animales.

Así que contactó con Cool Tour Spain, una agencia especializada en rutas por los museos de arte urbano del centro y les propuso hacer alguna excursión donde los asistentes pudieran llevar a sus perros. Una propuesta que a Javier –guía de la excursión y grafitero de pasión– le pareció tan original ("nunca había hecho una salida así", comentó) y "tan por una buena causa" que enseguida aceptó.

Exótica y respetuosa comitiva

Las redes sociales y su página web pusieron en marcha la iniciativa. Salvo ir a soltarle al corralito del parque de rigor o dar paseos arriba y abajo, hay muy pocas actividades apetecibles y originales para hacer con tu perro, por lo que realizar un sábado por la mañana, de 11.00 a 13.00, una ruta solidaria (por 20 euros) de arte urbano en Lavapiés, uno de los barrios más famosos de Madrid por sus grafitis, no era cuestión de dejar pasar. Al poco tiempo, ya se habían apuntado más de diez personas, mi perro Bartolo y yo incluidos. 

La sombra de los árboles del barrio son un refugio perfecto para atender las explicaciones.

El punto de encuentro fue el Teatro Valle Inclán, en pleno corazón del barrio, y nosotros fuimos de los primeros en llegar. Cada vez que pasaba alguien con perro le miraba atentamente por si era alguien del grupo. "¿Estáis para la ruta de arte urbano?", me preguntó una simpática chica que venía con una hembra pequeña con un pelo precioso. "¡Sí!". Poco a poco empezaron a llegar más y más personas con sus respectivos canes (algunos incluso con dos) y aquello empezó a ponerse interesante. Varios galgos, algún que otro podenco y muchos mestizos, ¿cómo acabaría aquello?

Canes y humanos se detienen ante el derroche de color.

"Al principio tuve mis dudas: ¿cómo se comportarán durante las dos horas que dura la salida?", apunta Nuria. Y la verdad es que fue todo sobre ruedas: ningún ladrido de malas pulgas, todos caminando en orden y compartiendo el agua y los detalles (chuches y pelota de Trixie, muestra de pienso de Lenda…) que nos habían regalado los patrocinadores. Hasta los vecinos de la zona, que podrían haberse quejado de tanto perro junto, se mostraban encantados por la exótica comitiva y nos paraban para preguntarnos sobre ellos.

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'Esto es una plaza' es uno de los principales huertos urbanos de la ciudad.

Piezas de arte exclusivas

El tour comenzó en uno de los laterales del teatro, con una de las obras más famosas del colectivo Boamistura, una increíble pieza realizada por la campaña Somos Iberoamérica: los colores del cambio, que tiene como objetivo fomentar el desarrollo sostenible. Y desde luego, no había mejor fondo para hacer una foto de grupo.

Javier es grafitero y hoy, guía turístico.

La heterogénea congregación fue caminando por la calle Argumosa, donde hay alguna interesante referencia de C.A.L.L.E. Lavapiés, el que es, sin duda, el festival de arte urbano más importante de la capital. También nos acercamos por Esta es una plaza (Dr. Fourquet, 20), uno de los huertos urbanos más activos y chulos de la metrópoli, donde se pueden admirar murales de artistas como Roa, Lázaro Totem o Espacio Matrioska.

A través del ojo de buey se puede ver el antiguo polideportivo de la plaza del Mercado de la Cebada.

Nuestro particular séquito se adentró en el corazón del barrio. "No hay nada mejor que perderse para descubrir por uno mismo obras increíbles", nos recomendó Javier, el cicerone. Y así hicimos, metiéndonos por callejones o placillas escondidas descubriendo todo tipo de coloristas pinturas como las que se encuentran cercanas al Mercado de San Fernando (ejemplo: el mural que Pincho realizó en su muelle de carga y descarga) que, a esa hora, ya se encontraba lleno de turistas que se quedaban asombrados al ver un cortejo tan particular. Hubo alguno, incluso, tentado a sumarse a nuestra expedición, aunque el idioma (las explicaciones se hacían en castellano) les echó para atrás.

Cualquier perro puede unirse a la aventura.

La Tabacalera, con sus famosos muros intervenidos, sirvió de parada a la panda para realizar una actividad que provocaría esa vena grafitera y artística que algunos llevamos dentro. Javier sacó de su bolsa una plantilla, unas hojas de papel de gran formato, un spray de pintura y nos invitó a realizar nuestra exclusiva pieza de arte urbano. Así, con bote en una mano y correa de perro en la otra, todos los asistentes nos pusimos a pintar "I  Street Art", en un elegante color cobrizo. Un recuerdo de la divertida jornada que estábamos disfrutando y que muchos colgaríamos en las paredes de nuestra casa.

"Mujeres cambiando las reglas"

La subida por la empinada calle Embajadores se hizo un poco más dura por el calor que empezaba a apretar. Como a los canes ya se les notaba el cansancio e iban más lentos, era necesario hacer una paradita extra para tomar una chuchería o bola de pienso y un trago de agua. Aquello era suficiente para recargar pilas y reanudar la marcha, porque no podíamos quedarnos sin ver una de las obras cumbres del barrio: la magnífica cara de primate que ocupa el esquinazo de Embajadores con la plaza de Cabestreros realizada por Okuda y Bordalo. Por un lado de la fachada Okuda ha pintado una parte de la cabeza con esa maestría en el tratamiento del color que tanto caracteriza al artista y, por el otro, se completa el rostro del mono en volumen, ya que Bordalo es un artista muy concienciado con el medio ambiente, y realiza sus obras reciclando todo tipo de materiales usados.

Un plan diferente más allá de pasear y bajar al parque.

Un poco más arriba se encuentra la Fundación Atlético de Madrid, donde se puede ver el gigantesco e impresionante mural de El Rey de la Ruina realizado bajo el lema "Mujeres cambiando las reglas del juego". Sobre el dibujo se entrelaza un texto basado en la famosa frase de Rosa Luxemburgo: "Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres".

'Sprays' de color bronce para todos.

En breve, llegamos al que será el punto y final del recorrido, el solar donde estuvo el polideportivo del Mercado de la Cebada, ahora clausurado por las futuras obras de un centro deportivo nuevo y que, hasta ahora, había sido un centro autogestionado para uso y disfrute de los vecinos. Gracias a unos ojos de buey abiertos en la verja de chapa pudimos ver el interior, repleto de llamativos murales cuya existencia tiene ya los días contados. Por supuesto, no quisimos despedirnos sin antes sentarnos en una terracita de La Latina a tomar un aperitivo y donde Nuria nos puso al tanto sobre cuál sería la próxima salida perruna de Rehabilitandog, que esta vez (¡sorpresa!) sería nocturna.

La comitiva resultó tan numerosa que ya está planeada otra ruta con mascotas.

"Ya tenemos preparado el Tour del Misterio y el Miedo en Madrid, un recorrido por los lugares de la ciudad que cuentan con alguna leyenda tenebrosa o secreta. Lo estamos organizando junto a Free tour, por lo que no hay que pagar nada, simplemente al final del recorrido los participantes darán la aportación que crean conveniente".  Y, como la causa lo merece, seguro que serán bastante espléndidos. La cita será el 27 de junio, de 20.00 a 22.00, con el Ayuntamiento de Madrid (plaza de Cibeles) como punto de salida. Una excursión trasnochadora muy apetecible teniendo en cuenta las altas temperaturas que caracterizan al verano madrileño. 

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