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Escápate a la capital

Están muy cerca de nosotros pero quizás nunca nos hemos decidido a conocerlas. Son las grandes capitales de España, ciudades repletas de encanto, con un impresionante legado cultural y una oferta de ocio difícil de rechazar. Todas ellas tiene una iglesia, un barrio, una calle o una historia que la hace única y diferente del resto. Aunque podríamos dedicar toda una vida a descubrir sus rincones secretos, lo cierto es que dos días son suficientes para respirar su esencia. Cada una de ellas tiene un motivo de peso para convertirse en tu escapada este mes de octubre, nuestras guías de 48 horas te acompañarán en el viaje para que nada se te escape.

La Pedrera. / Imagen cedida por: Barcelona Turisme.
La Pedrera. / Imagen cedida por: Barcelona Turisme.

 

Barcelona con sabor germano

Barcelona es el hogar del Modernismo pero, del 5 al 11 de octubre lo será de la cerveza, ya que aquí se celebra el Oktoberfest. Tras tomar unas cervezas bávaras, nada como pasear por el barrio Gótico, el parque Güell o la Sagrada Familia, tendremos la sensación de estar en un museo al aire libre. Y si nos apetecen las primeras compras de la temporada, nada como probar en alguno de sus famosos ejes comerciales, como Paseo de Gracia o Portal del Ángel. 

Museo Guggenheim.
Museo Guggenheim.

 

Bilbao vanguardista

La ciudad ha vivido una auténtica revolución en los últimos años. El buque insignia de este cambio ha sido el Museo Guggenheim, que acoge una exposición de Jean-Michel Basquiat que hay ver en las próximas semanas ya que le queda poco tiempo en cartel. Más ejemplos en esta línea son el Bilbaoarte o el Museo de Reproducciones Artísticas en la Iglesia del Corazón de María. Anímate a redescubrir la nueva Bilbao.

Vista aérea del palacio de la Magdalena. / Manuel Álvarez.
Vista aérea del palacio de la Magdalena. / Manuel Álvarez.

 

Santander palaciega

Al abrigo del Cantábrico, frente a una impresionante bahía natural, se levanta Santander, donde la modernidad convive con la esencia de una ciudad acogedora y tranquila. Uno de los mejores lugares para contemplar el mar es el Palacio de la Magdalena, que en otoño sin tantos turistas se convierte en una visita indispensable. Situado en una pequeña península, fue la antigua casa de verano de los Reyes de España. Su otro gran tesoro es un impresionante legado monumental.

Atardecer en Granada.
Atardecer en Granada.

 

Granada a la temperatura ideal

Ni tanto calor como en agosto ni tanto frío como a partir de noviembre. Granada apetece caminarla ahora, sin sufrir las inclemencias del tiempo, disfrutantdo de la Alhambra y el Generalife sin olvidarnos del barrio de Albaicín, fiel reflejo de la herencia andalusí, el mirador de San Nicolás o la Ciudad Amurallada. También vale la pena perdernos entre sus callejuelas repletas de bares y probar unas buenas tapas.

Gran Vía, Madrid.
Gran Vía, Madrid.

 

Madrid titánico

No tendrá mar, pero acaba de atracar el mismísmo Titanic, o su exposición más esperada con recreaciones de camarotes, pasillos... Madrid también se recorre barrio a barrio, como el de Chueca o Alonso Martínez que se han reinventado completamente ofreciendo la versión más alternativa y cosmopolita de Madrid. Si nos gusta pasear, el mejor sitio para hacerlo es Madrid Río, un parque que reorre el Manzanares a lo largo de 10 kilómetros.

Obradoiro. / Imagen cedida por: Santiago Turismo.
Obradoiro. / Imagen cedida por: Santiago Turismo.

 

Santiago de Compostela, pura historia

No hacen falta excusas para visitarla. Simplemente tener ganas de comer bien y de calidad. Además es una ciudad llena de encanto. La catedral es una visita obligada para comprender el alma de esta urbe, al igual que la Universidad de Santiago de Compostela, con sus más de 500 años de historia. Perdernos en cualquiera de sus bares y restaurantes será una experiencia difícil de olvidar.

Catedral de Sevilla.
Catedral de Sevilla.

 

Sevilla desde el Guadalquivir

Sevilla tiene un color especial durante todo el año pero especialmente en otoño, cuando los atardeceres navegando el Guadalquivir se vuelven una auténtica delicia. Lejos del calor estival, octubre es un momento perfecto para disfrutar del aire libre y el bullicio en la Plaza España, con su fuente central y el mosaico con todas las provincias del país, o ver los Reales Alcázares y sus jardines, teñidos de ocre en esta época del año. La Giralda, su torre, el museo y el Archivo de Indias son inexcusables, igual que el barrio de Triana y su infinito arte.

Anfiteatro romano, del siglo II. / Alberich Fotògrafs.
Anfiteatro romano, del siglo II. / Alberich Fotògrafs.

 

Tarragona Romana y terrorífica

Descubrir los monumentos de la antigua Tarraco y conocer las huellas románicas que persisten tras más de 2.200 años es una aventura digna de vivir que, en el mes de octubre, se puede completar con otra aventura muy distinta, la que ofrece Port Aventura, que ya ha puesto en marcha la programación de Halloween. De vuelta en la ciudad, uno de los lugares que nos dejará boquiabiertos es la Catedral de Santa Tecla, de fachada gótica y situada en lo que era el foro antiguo.

Alcázar de Toledo.
Alcázar de Toledo.

 

Toledo Medieval

Pasar por Toledo en octubre es una delicia para la vista y también para el oído porque hasta el próximo día 24 la ciudad celebra la segunda parte del Festival de Música El Greco, una excusa más para visitar una de nuestras ciudades medievales más impresionantes. Aquí, la sinagoga del Tránsito y Santa María la Blanca nos recordarán que la herencia de los sefardíes sigue viva, mientras, la parte de la España musulmana se representada en las mezquitas y la muralla.

Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Ciudad de las Artes y las Ciencias.

 

Valencia “Tercer Milenio”

Uno de los grandes atractivos de la ciudad, los Jardines del Turia -creados en el antiguo cauce del río-, cobra un encanto especial con la llegada del otorño. Recorer este inmenso paseo repleto de hojas caídas, es un plan de película. También podemos visitar, cómo no, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, claro ejemplo de la transformación que ha experimentado Valencia. Sumergirnos en la propuesta cultural de este espacio es solo uno de los muchos alicientes que nos esperan aquí.