Excursiones en barco

Un día en una isla

Al pensar en las vacaciones o en lo primero que haríamos si nos tocara la lotería, a menudo nos imaginamos en una isla, quizás porque las películas nos han contado siempre que una playa de arena blanca bañada por un mar cristalino es lo más parecido al paraíso. Pues bien, el edén está más cerca de lo que pensamos o no resulta tan costoso como imaginamos, porque es posible visitar y disfrutar una isla en una excursión de ida y vuelta.

Islas Cíes, desde Vigo

La naturaleza en estado puro, prácticamente virgen. Es lo que nos espera cuando desembarcamos en las Islas Cíes, a donde podemos llegar en una travesía de unos 40 minutos partiendo desde el puerto de Vigo. El archipiélago de Cíes forma parte del Parque Nacional de las Isla Atlánticas y se compone de tres islas: Monte Agudo, O Faro y San Martiño, aunque a la última de ellas solo se puede llegar en velero privado (y con permiso especial de fondeo) ya que las navieras no la incluyen en su ruta. Es el destino es ideal para practicar senderismo ya que se trata de un espacio protegido donde apenas encontramos algunos servicios de restauración y un camping donde se puede hacer noche.

Si nuestra estancia en las islas será de solo unas horas, tenemos tiempo de sobras para hacer una pequeña excursión al faro y, lo mejor de todo, pasear por su famosa playa de Rodas, un inmenso arenal blanco que une las islas de Monteagudo y O Faro. Si preferimos algo más íntimo, lo más recomendable es alejarse de esta playa y buscar alguna de las muchas calas de las islas, ideales para tomar el sol (el baño se queda solo para los valientes o aficionados al agua helada). Es necesario reservar el billete en barco con antelación porque sólo se aceptan 2.200 visitas diarias en las islas. 

Islas Cíes, Galicia.
Islas Cíes, Galicia.

 

Formentera, desde Dénia

¿La agenda o el bolsillo no te permiten unas vacaciones en las islas? Tenemos el plan perfecto y económico para hacer una excursión exprés a Baleares. Desde el puerto de Dénia, en Alacant, parten a diario ferrys con dirección al archipiélago. Una de las rutas más interesantes es la que nos lleva hasta Formentera en solo dos horas y media. Podemos salir de Dénia a las 9 para desembarcar en la isla a media mañana e ir directos a cualquiera de sus espectaculares playas; el regreso puede hacerse en el último ferry del día, que parte a las 21h y llega a la península antes de la medianoche.

La travesía nos deja en el puerto de La Savina, donde podemos alquilar un coche o moto o bien coger un autobús para dirigirnos a cualquier punto de la isla. A media hora en coche desde el puerto, merece una visita el cabo Barbaria con su cinematográfico faro inmortalizado por Julio Meden en la película Lucía y el sexo, y su impresionante cova foradada (cueva agujereada). Otra opción interesante es el faro de La Mola, un lugar con una magia especial situado en la parte más alta de la isla, y muy cerca de aquí, el mercadillo de Pilar de Mola, famoso por su ambiente hippy. Por supuesto, disfrutaremos de la jornada en cualquiera de sus playas de agua cristalina, como la de Ses Illetes. 

Cabo Barbaria, Formentera.
Cabo Barbaria, Formentera.

 

La Graciosa, desde Lanzarote

Aunque pasar unos días en Lanzarote ya es un regalo, la oferta se hace redonda si nos reservamos un día para pasarlo en un de las islas más especiales del territorio español, La Graciosa. Son apenas 30 kilómetros cuadrados, algo más de 600 habitantes y carreteras sin asfaltar, un pequeño paraíso atlántico. Si viajamos en temporada baja, es el lugar ideal para descansar y desconectar del mundo, si vamos en temporada alta, disfrutaremos del ambiente de la isla y el ir y venir de turistas.

Los barcos parten desde el municipio de Órzola, en la zona norte de Lanzarote, y no es necesario reservar el viaje previamente. La travesía dura algo menos de media hora que recomendamos pasar en la cubierta del barco (con protección solar) disfrutando de la brisa marina y la impresionante panorámica de La Graciosa. Una vez en la isla, merece una visita el propio núcleo urbano de Caleta de Sebo, donde desembarcamos, elegido como candidatura de Gran Canaria a El Mejor Rincón 2012. Para recorrer La Graciosa, podemos alquilar una bicicleta o contratar uno de los servicios de taxi 4X4 que se ofrecen en el mismo puerto, los más activos pueden incluso visitar a pie las playas más cercanas. Cualquiera de sus playas nos hará desear que el tiempo se detenga. 

Isla de La Graciosa.
Isla de La Graciosa.

 

Cabrera, desde Mallorca

Si pasamos unos días en Mallorca, es más que recomendable reservarnos una jornada para hacer una excursión a una isla en estado prácticamente virgen. Se trata de Cabrera, la isla más grande del Parque Nacional de Cabrera, un archipiélago formado por 19 islas e islotes. Podemos llegar hasta aquí partiendo de la Colònia de Sant Jordi, en Mallorca, en un barco golondrina que tarda poco más que 40 minutos en llegar. Al tratarse un espacio protegido apenas hay servicios (lo mejor que podemos hacer es llevar comida y bebida para todo el día) y las zonas de acceso están delimitadas, algo que nos indicarán a nuestra llegad a la isla.

Además de darnos un baño en sus aguas turquesas, podemos hacer un par de excursiones interesantes. Una de ellas nos lleva hasta el castillo de Cabrera, una fortaleza del siglo XIV que sirvió para alojar a cerca de 9.000 prisioneros franceses tras la batalla de Bailén, librada durante la Guerra de la Independencia Española. También podemos ver el museo ‘es Celler’ donde además de conocer la historia del archipiélago podemos ver un pequeño jardín botánico con especies endémicas del Parque Nacional. Es importante recordar que para navegar, fondear o bucear por la costa del archipiélago hay que pedir autorización expresa en Palma de Mallorca.

Archipiélago de Cabrera, Palma de Mallorca.
Archipiélago de Cabrera, Palma de Mallorca.

 

Illes Medes, desde l'Estartit (Girona)

Aunque no podemos desembarcar en el archipiélago, a causa de su escarpado perfil, merece la pena visitar estas islas aunque solo sea desde el barco. Se trata de una de las reservas de flora y fauna marinas más importantes del Mediterráneo occidental. El archipiélago de las Medes, frente a la Costa Brava de Girona, forma parte del Parque Natural del Montgrí y cuenta con siete islotes. Una de las mejores formas de conocer la zona es desde un barco con visión submarina, una experiencia única y muy emocionante para los niños. Se trata de embarcaciones con una cabina sumergida desde donde podemos ver, a través del cristal, el rico fondo submarino de la zona, plagado de peces de colores y paredes de coral.

Si optamos por viajar en la cubierta del barco, podemos disfrutar también de la riqueza de las aves que hay en la zona, como la garza real o el martinete. También existe la posibilidad de hacer submarinismo, de hecho, la costa de este Parque Natural es una de las zonas de todo el litoral catalán preferidas por los amantes de las inmersiones. Eso sí, al tratarse de una zona protegida, deben realizarse  a través de empresas de la zona que tienen autorizadas un máximo de 73.000 inmersiones al año. 

Illes Medes vistas desde l'Estartit.
Illes Medes vistas desde l'Estartit.