Cócteles y cocina marinera

La Barra que se adentra en el mar

Uno de los cocineros controlando las brasas
Uno de los cocineros controlando las brasas.

Menuda barra tiene Carles Abellán… Tanta, que lo es todo en su nuevo restaurante de Barcelona. Ocupa el local entero para rodear así la 'robata', la brasa vasca y la plancha que presiden una sala con acuario incluido. La pretensión del chef es que llegue hasta la calle para servir los cócteles que mejor van con su cocina marinera.

Y 'La Barra' va… ¡vaya si va!… En apenas un mes de singladura, el nuevo restaurante de Carles Abellán va tomando el rumbo deseado. Cada vez más lejos, cada vez más certero, sin perder de vista el horizonte en el que la propiedad fija sus objetivos, Abellán se recrea con los fondos marinos que nutren tanto su acuario como su despensa.

'La Barra' en realidad son dos: largas, separadas, paralelas. Dispuestas cara a cara para que todos los clientes atiendan al showcooking que se libra en plena sala. 'La Barra' es también la apuesta más personal de Abellán desde que echara el cierre 'Comerç 24', cuya versión más informal sigue sirviendo tapas a destajo junto al passeig de Gràcia y en el mismísimo Camp Nou.

Interiorismo de 'La Barra', firmado por Lázaro Rosa Violán.
Interiorismo de 'La Barra', firmado por Lázaro Rosa Violán.

Es la primera vez que el chef estampa su nombre en la fachada, para dejar claro quién es el responsable de esta nueva aventura gastronómica y quién lleva el timón en una experiencia que invita a sumergirse como pocas.

Hace ya un tiempo que Abellán se siente como pez en el agua en la Barceloneta, donde concentra la mayoría de sus proyectos. “Vivo y trabajo cerca del mar. Necesito esa conexión directa con él, que es también referencia para esa Barcelona que durante tantos años le dio la espalda”, sentencia.

Esa misma relación de tú a tú que el cocinero tiene con el mar es la que busca con sus clientes. “Puede resultar más incómoda, pero yo prefiero la barra. Soy de barra. Me proporciona una cercanía que muchas veces no da ni una buena mesa. Por eso hemos procurado que todas los taburetes sean confortables”, explica el chef.

Salmonete Gran Muralla servido frito.
Salmonete Gran Muralla servido frito.

Tan solo hay dos extremos que hacen las veces de mesas altas para grupos y que se distinguen rápido al quedar bien encajonadas junto a la entrada, pero su presencia no rompe esa visión de conjunto en la que las dos barras rodean la robata, la brasa vasca y la plancha, a cargo de Arnau Muñió.

Mano derecha de Abellán en 'La Barra', el cocinero va de las brasas a los fogones del sótano como quien va de su asiento al lavabo, también ubicado junto a la cocina igualmente vista. Ahí apuntan las cámaras que exhiben en grandes pantallas lo que se cuece a cada momento.

Muñió lo mismo ejecuta un vuelta y vuelta o un emplatado, sirve y cuenta qué hay sobre el plato. Cuando no son las frituras tradicionales o esa exquisita ostra rebozada son las navajas o las sardinas al espeto. ¡Todas para chuparse los dedos!

Abellán ha decidido en este mar abierto nadar entre varias aguas, solo así se explica una carta que navega por los destinos culinarios que han marcado su bagaje.

Desde los mares del sur que envuelven las Baleares al más bravo del norte. “En la carta quería ofrecer una visión global del mar con producto local”, apostilla. Por eso a su último restaurante llegan pedidos fresquísimos de lonjas cercanas como la de Sant Carles de la Ràpita, Palamós o de la misma Barcelona.

Frituras andaluzas y papas aliñadas.
Frituras andaluzas y papas aliñadas.

Las angulas provienen del delta del Ebro y el marisco, de Galicia. Pese a que el chef insiste en que el producto que sirve 'La Barra' “es excepcional”, tampoco se queda atrás la concepción de platos como la exquisita raya en jugo de callos, ideal para mojar pan.

Memorables son asimismo el bullit de peix al estilo de Formentera (la isla donde hay que ir a buscar al chef cuando no está en Barcelona), y arroces como el de cangrejo real con pollo, oportuno en la Barceloneta.

Entre enunciado y enunciado de una degustación servida cual travesía, van pasando también las copas de las armonías, que aquí se llevan a cabo con las referencias del propio Abellán o con los cócteles de la casa.

Para que la comida o cena llegue a buen puerto hay que probar cualquiera de sus postres. Rotundos, potentes y necesarios para quedarse con -aún- mejor sabor de boca.

LA BARRA - Passeig de Joan Borbó 19, Barcelona. Teléfono: 937 60 51 29.

Te puede interesar...