Parque Natural del Ports de La Senia

Parque Natural del Ports de La Senia

La cabra hispánica avanza por el parque natural a altos saltos, avanzando hacia la rica vegetación y dejando atrás más  hectáreas que rebosan de lo mismo. Muchos son los caminos, sendas y montañas que salen a su encuentro, pero ella sigue corriendo como una centella por delante de plantas, hierbas y animales que, como ella, viven ahí desde el 2001 para ser preservadas y protegidas de la amenaza de extinción. En su carrera rodea árboles monumentales, hayas que crecen en un espacio espectacular, se mete por extensiones de olivos que tienen como telón de fondo la sierra del Montsià. Oye a los humanos practicar piragüismo, senderismo, bicicleta y pesca, huele su  presencia en las zonas de descanso y de pícnic, de hecho ve a muchos inclinándose sobre las formas caprichosas de la raíz del Faig Pare (Haya Padre). Tras pararse a refrescarse en el paraje de aguas cristalinas del río Sénia, reemprende su alocada carrera y esquiva el saludo del Pi Gross, el pino negro con más diámetro de toda la Península Ibérica. Finalmente se detiene frente al Tossal del Rey; el lugar donde antiguos reyes de Teruel, Aragón y Tarragona se reunían sin salir de sus respectivos territorios, es, para ella... un lecho estupendo donde revolcarse, porque le crujen las tensiones de la espalda.