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Elciego

Magnetismo vinícola

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Quien llega a esta villa del sur de Álava es recibido con los brazos abiertos y una copa del mejor vino de la Rioja Alavesa. Y no es una exageración, puesto que desde la distancia el visitante ya puede avistar el manto de viñedos que rodea al municipio, así como la fantástica silueta de la Ciudad del Vino del Marqués de Riscal, el complejo hotelero con restaurantes y bodegas diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry.

La evolución del Rioja y la historia de Elciego van unidas, pues se trata de un caldo nacido en unas tierras privilegiadas para el cultivo de la uva, sobre todo si hablamos de la variedad tempranillo. Con la visita a una (o varias) de sus 18 bodegas se comprueba que han sabido aunar tradición y modernidad y lo han convertido en un auténtico paraíso para el aficionado. 

Con el vino convive un tesoro sólido, su patrimonio arquitectónico. Esta villa de corte medieval muy bien conservada le regala a la vista calles engalanadas con casas blasonadas, como la Casa de Los Hierros o la de Ramírez de la Peciña, señales de la importancia que adquirió al independizarse de Laguardia. Su riqueza arquitectónica sigue asaltando al visitante cuando llega a la Plaza Mayor, con el Ayuntamiento a un lado y la preciosa ermita de la Virgen de la Plaza. Tambien cuando cambia la plaza por el río Mayor, alejándose un poco del centro neurálgico, el turista se encuentra con la magnífica iglesia parroquial de San Andrés, que parece pugnar en belleza con el vanguardista monumento de Gehry. Solera y vanguardia se funden en este rincón de la Rioja Alavesa.

 

Localización