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L'Arboç

Tributo a la Giralda en el corazón del Penedés

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En plena comarca vinícola del Penedés surge esta ciudad repleta de sorpresas. Se la conoce como la 'villa de las casas bonitas, del buen vino y del encaje de bolillos'. Una visita a la Oficina de Turismo, ubicada en una magnífica mansión modernista, es una forma perfecta de empezar a conocer L'Arboç. En este mismo edificio se puede visitar el Museo del Encaje de Bolillos del municipio para admirar el arte de estas filigranas realizadas con hilo. Pero si algo llama la atención aquí es la réplica de la Giralda, que data de 1908. Esta singular construcción fue encargada por una adinerada pareja que, tras su viaje de bodas por tierras andaluzas, quedó prendada de la arquitectura árabe. A su vuelta, marido y mujer decidieron construir una casa en la que reprodujeron la emblemática torre (aquí con una altura de 52 metros), así como el Patio de los Leones de la Alhambra granadina y también el Salón de los Embajadores del Alcázar de Sevilla.

El centro de L’Arboç se nuclea en torno a su Calle Major. Esta vía, de 260 metros de longitud, acoge un buen número de atractivos turísticos, con edificios de estilos arquitectónicos diversos y de épocas muy variadas. Se conservan algunas casas de origen medieval al lado de construcciones neogóticas, modernistas, novecentistas y neoclásicas. En esta misma calle se ubica la Iglesia de Sant Julià, de estilo barroco, que guarda en su interior la Capella dels Dolors, en la que se pueden admirar las pinturas franco-góticas que decoraban el ábside de la iglesia original. La visita no puede concluir sin recalar en la Cooperativa Agrícola de L’Arboç, en la que se puede adquirir vino y cava de producción propia.

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